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Todo Sobre...

La diabetes es una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no produce insulina suficiente o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce. La insulina es una hormona que regula el azúcar en la sangre. El efecto de la diabetes no controlada es la hiperglucemia (aumento del azúcar en la sangre), que con el tiempo daña gravemente muchos órganos y sistemas, especialmente los nervios y los vasos sanguíneos.

Diabetes de tipo 2

La diabetes de tipo 2 (denominada anteriormente diabetes no insulinodependiente o de inicio en la edad adulta) se debe a una utilización ineficaz de la insulina por el organismo. La mayoría de las personas con diabetes tienen la de tipo 2, que se debe en gran medida a un peso corporal excesivo y a la inactividad física.

Los síntomas pueden ser similares a los de la diabetes de tipo 1, pero son a menudo menos intensos. En consecuencia, la enfermedad puede que se diagnostique varios años después de manifestarse los primeros síntomas, cuando ya han aparecido complicaciones.

Hasta hace poco, este tipo de diabetes solo se observaba en adultos, pero en la actualidad ocurre cada vez más en niños.

Diabetes de tipo 1

La diabetes de tipo 1 (denominada anteriormente diabetes insulinodependiente, juvenil o de inicio en la infancia) se caracteriza por una producción deficiente de insulina y requiere la administración diaria de esta hormona. Se desconoce aún la causa de la diabetes de tipo 1 y no se puede prevenir con el conocimiento actual.

Entre los síntomas de esta diabetes se incluyen la excreción excesiva de orina (poliuria), sed (polidipsia), hambre constante, pérdida de peso, trastornos visuales y cansancio. Los síntomas pueden aparecer de forma súbita.

Diabetes gestacional

La diabetes gestacional se caracteriza por hiperglucemia con valores que, pese a ser superiores a los normales, son inferiores a los establecidos para diagnosticar la diabetes. Este tipo de diabetes aparece durante el embarazo.

Las mujeres con diabetes gestacional corren mayor riesgo de sufrir complicaciones durante el embarazo y el parto. Además, tanto ellas como posiblemente sus hijos corren mayor riesgo de diabetes de tipo 2 en el futuro.

Se diagnostica mediante las pruebas prenatales, más que porque el paciente refiera síntomas.

Deterioro de la tolerancia a la glucosa y alteración de la glucemia en ayunas

El deterioro de la tolerancia a la glucosa y la alteración de la glucemia en ayunas son estados de transición entre la normalidad y la diabetes. Quienes los sufren corren mayor riesgo de progresar hacia la diabetes de tipo 2, aunque ello no es inevitable.

Repercusiones en la salud

Con el tiempo, la diabetes puede dañar el corazón, los vasos sanguíneos, los ojos, los riñones y los nervios.

  • Los adultos con diabetes tienen un riesgo de dos a tres veces superior de infarto de miocardio y accidentes cerebrovasculares. (1)
  • La neuropatía de los pies combinada con la reducción del flujo sanguíneo incrementa el riesgo de úlceras en los pies, infección y, en última instancia, amputación.
  • La retinopatía diabética es una causa importante de ceguera y es la consecuencia del daño de los vasos capilares de la retina acumulado a lo largo del tiempo. El 2,6% de los casos mundiales de ceguera es consecuencia de la diabetes. (2)
  • La diabetes  se encuentra entre las principales causas de insuficiencia renal. (3) 

Prevención

Se ha demostrado que medidas simples relacionadas con el estilo de vida son eficaces para prevenir la diabetes de tipo 2 o retrasar su aparición. Para ayudar a prevenir la diabetes de tipo 2 y sus complicaciones se debe:

  • alcanzar y mantener un peso corporal saludable;
  • realizar actividad física: al menos 30 minutos de actividad regular de intensidad moderada la mayoría de los días. Para controlar el peso puede ser necesaria una actividad más intensa;
  • consumir una dieta saludable, que evite el azúcar y las grasas saturadas; y
  • evitar el consumo de tabaco, puesto que fumar aumenta el riesgo de sufrir diabetes y enfermedades cardiovasculares.

Diagnóstico y tratamiento

Se puede obtener un diagnóstico temprano con análisis de sangre relativamente baratos.

El tratamiento de la diabetes consiste en una dieta saludable y actividad física, junto con la reducción de la glucemia y de otros factores de riesgo conocidos que dañan los vasos sanguíneos. Para evitar las complicaciones también es importante dejar de fumar.

Entre las intervenciones que son factibles y económicas en los países de ingresos bajos y medianos cabe citar: 

  • el control de la glucemia, en particular en las personas con diabetes de tipo 1. Las personas con diabetes de tipo 1 necesitan insulina, mientras que las que tienen diabetes de tipo 2 pueden tratarse con medicamentos orales, aunque también pueden necesitar insulina;
  • el control de la tensión arterial; y
  • los cuidados podológicos (el paciente puede cuidarse manteniendo una buena higiene en los pies, con calzado adecuado y buscando atención profesional para el tratamiento de las úlceras y un examen periódico de los pies).

Otras intervenciones económicas son:

  • las pruebas de detección de retinopatía (causa de ceguera).
  • el control de los lípidos de la sangre (regulación de la concentración de colesterol).
  • la detección de los signos tempranos de nefropatía relacionada con la diabetes.

Generalidades de la Enfermedad Renal Crónica

¿Cuáles son las funciones del  riñón?

Los riñones mantienen dentro de nuestro organismo sustancias que le servirán y elimina las que no son de utilidad. Los riñones también realizan otras tareas necesarias para vivir. 

Las funciones más importantes de los riñones son: 

  • Producen la Orina
  • Eliminan de la sangre los desechos y el exceso de líquido
  • Ayudan a controlar la presión arterial
  • Ayudan a mantener los huesos sanos
  • Ayudan a producir glóbulos rojos

¿Qué es la Enfermedad Renal Crónica (ERC)? 

La enfermedad renal crónica (ERC) es la pérdida permanente de parte de la función del riñón y puede ser causada por muchas enfermedades diferentes o una lesión física. Esta enfermedad no produce síntomas cuando está en su fase inicial, sólo cuando ya está muy avanzada. Para saber si sufre de esta enfermedad y sobre todo si usted tiene algún factor de riesgo, debe consultar a su médico para que este prescriba pruebas de laboratorio que miden la función del riñón. En fases avanzadas se pueden inflamar los pies, sufrir de anemia, perder el apetito y presentar cansancio fácil. 

¿Cuáles son los Factores de Riesgo para desarrollar ERC? 

 Cualquier persona puede padecer de ERC, pero usted corre mayor riesgo si: 

  • Tiene diabetes
  • Tiene presión arterial alta (hipertensión)
  • Tiene un familiar con una enfermedad renal
  • Tiene más de 60 años de edad
  • Tiene VIH/SIDA
  • Consume de manera continua ciertos medicamentos para el dolor, el cáncer, infecciones, entre otros.

¿Cuál es el tratamiento para la ERC? 

 El objetivo de tratar la ERC es retrasar el progreso de la enfermedad renal tanto como sea posible. Si usted puede retrasarla lo suficiente, es posible que aún pueda evitar la falla renal (la necesidad de recibir diálisis o un trasplante). También puede tomar algunas medidas simples para evitar los efectos secundarios de la ERC, como los problemas cardíacos y enfermedades de los huesos.

 Para ayudar a retrasar la ERC, usted debe: 

  • Hacer ejercicio por lo menos 4 días a la semana, según indicación médica.
  • Seguir un plan de alimentación saludable diseñado por un nutricionista profesional para las personas con enfermedad renal.
  • Evitar fumar o exponerse al humo de cigarrillo ajeno, en sitios cerrados o abiertos.
  • Consultar a su médico regularmente y seguir las indicaciones del personal de salud.
  • Controlar su presión arterial.
  • Controlar la diabetes (el nivel de azúcar en la sangre).
  • Evitar el uso prolongado o sin prescripción médica de ciertos medicamentos: antiinflamatorios como diclofenac, ibuprofen, naproxen, piroxicam, meloxicam, o uso frecuente de antibióticos como gentamicina, amikacina o vancomicina, entre otros.
  • Seguir todas las recomendaciones e indicaciones sobre medicamentos de su grupo de salud.

Un plan de alimentación saludable para los riñones 

Cuando los riñones no funcionan tan bien como deberían, los desechos de lo que usted come o bebe se pueden acumular en la sangre. Una dieta especial que sea “saludable para los riñones” puede ayudar a evitar que estos desechos se acumulen y causen problemas. Es posible que tenga que cambiar algunos de los alimentos que consume ahora que tiene ERC. Esto podría significar limitar su consumo de proteína, líquidos, sodio (sal) fósforo y potasio. Esto depende de la magnitud del daño en su riñón, por tanto, su plan de alimentación individual se basará en su edad, su peso, los alimentos que le gustan, su tratamiento de diálisis y otras condiciones médicas tales como la diabetes, las enfermedades del corazón y la presión arterial alta.

¿Puedo consumir líquidos? 

Por lo general, no es necesario limitar el consumo de líquidos en las primeras etapas de ERC. Esto se debe a que los riñones aún producen orina. En las etapas más avanzadas de la ERC, cuando los riñones están muy dañados, es posible que no produzcan suficiente orina. Esto significa que el exceso de líquido puede acumularse y causar inflamación y otros problemas. Si esto sucede, es posible que deba limitar su consumo de líquidos. 

¿Qué debo evitar para limitar el consumo de sal? 

El sodio (sal) ayuda a que el cuerpo equilibre los líquidos y las sustancias químicas. Consumir demasiado sodio puede elevar la presión arterial y producir inflamación. Esto puede empeorar la enfermedad renal. 

Consuma alimentos frescos con poco sodio siempre que sea posible. 

Limite los alimentos con mucho sodio, como por ejemplo: 

  • Sal de mesa
  • Tocino, jamón, chorizo y otros embutidos
  • Hortalizas verdes (espinaca, acelga, apio)
  • Carnes frías y embutidos
  • Pizza
  • Frutos secos
  • Quesos
  • Pepinillos y aceitunas
  • Papas y otros fritos
  • Palmitos
  • Comidas Rápidas
  • Comida china
  • Algas marinas
  • Salsa de soya, mostaza
  • Enlatados
  • Extractos para caldo de carne o gallina (cubos o sobres)
  • Alimentos procesados en general

¿Qué alimentos debo evitar? 

 El potasio es un mineral que se encuentra en muchos alimentos. Cuando los riñones están muy dañados, el potasio se puede acumular en el cuerpo y causar problemas para el corazón y los músculos. Si esto sucede, debe limitar el consumo de alimentos con mucho potasio, como por ejemplo:

  • Banano
  • Tomates o pasta de tomate
  • Naranjas
  • Papas
  • Frijoles y lentejas
  • Ciruelas o uvas pasas
  • Nueces y semillas
  • Leche
  • Chocolate
  • Duraznos
  • Jugo de naranja
  • Kiwis
  • Aguacate
  • Higos
  • Algas marinas
  • Papa
  • Pescado
  • Panela, guayaba y bocadillo

¿Qué otros alimentos debo evitar? 

El fósforo es otro mineral que se encuentra en muchos alimentos. Cuando una persona tiene ERC, el fósforo puede acumularse en la sangre y causar enfermedad en los huesos. Para evitar que esto suceda, debe limitar su consumo de alimentos que contienen mucho fósforo, como por ejemplo:

  • Leche (cualquier clase)
  • Postres hechos con leche
  • Queso
  • Chocolate
  • Carne de res, aves y pescado
  • Hígado
  • Granos como los fríjoles
  • Sardinas
  • Nueces

Come bien, siéntete bien Cuida tu riñón

¿Qué opciones de tratamiento existen cuando la ERC es avanzada? 

Cuando sus riñones fallan y ya no pueden cumplir con sus funciones, aparte de las medidas descritas antes, usted tiene 3 opciones para reemplazar las funciones perdidas: 

  • Hemodiálisis
  • Diálisis Peritoneal
  • Trasplante Renal

 La hemodiálisis es un modo de eliminar los desechos de la sangre en forma artificial. Por lo general, los riñones realizan este trabajo. Si los riñones no funcionan, la sangre debe limpiarse en forma artificial con máquinas especiales. Durante la hemodiálisis, la sangre fluye lentamente fuera del cuerpo, la limpia un dializador y luego vuelve al cuerpo. Por lo general, este proceso toma unas horas, varias veces por semana.

 La diálisis peritoneal es un método que permite eliminar de forma continua, en su casa, los desechos tóxicos de su organismo. Tiene eficiencia similar a la hemodiálisis, requiere entrenarse muy bien y colocar un catéter en su abdomen a través del cual, se extrae el exceso de toxinas y de líquidos de su sangre. 

Finalmente, el trasplante renal es colocar en su cuerpo un riñón de otra persona y puede ser de dos tipos: trasplante de donante cadavérico: donde el donante sufre muerte cerebral y el trasplante de donante vivo relacionado: donde el donante es un familiar vivo. Este es la mejor opción para reemplazar la función de los riñones, pero no es para todos los pacientes y por tanto se requiere un estudio completo para saber si es buen candidato. Requiere tomar medicamentos y seguir controles prácticamente de por vida. Su principal problema es la falta de donantes. Cuando comienza a realizarse cualquiera de las opciones planteadas, es necesario tener un plan alimenticio saludable. Las calorías proporcionan energía a su cuerpo, estas se encuentran en los alimentos que contienen carbohidratos, proteínas y grasas. Como en un plan alimentario para pacientes con falla renal las proteínas pueden ser restringidas, en este debe haber suficientes calorías provenientes de carbohidratos y grasas.

Las Enfermedades Respiratorias Agudas (ERA) son un conjunto de enfermedades que afectan el sistema respiratorio y se constituyen en la causa más frecuente de morbilidad y mortalidad en niños y niñas menores de 5 años en todo el mundo, en especial por Infección Respiratoria Aguda (IRA) la cual representa cerca de 2 millones de muertes cada año.

La población con mayor riesgo de morir por ERA son los niños y niñas, las personas de tercera edad y las que tienen comprometido su sistema inmunológico.

Las infecciones respiratorias superiores comúnmente conocidas como resfriado son muy frecuentes, pero rara vez ponen en peligro la vida, en cambio las infecciones respiratorias bajas generalmente producidas por infecciones bacterianas, son responsables de cuadros más graves como la influenza, la neumonía y la bronquiolitis, las que contribuyen de forma importante a la mortalidad por ERA.

En los países en desarrollo, se estima que entre el 2 y el 3% de los niños y niñas menores de dos años, tuvieron neumonía severa lo que requirió hospitalización y las tasas de mortalidad por IRA calculadas en estos países oscilan entre 60 y 100 casos por 1.000 niños menores de cinco años.

Estas enfermedades se relacionan con los órganos que hacen parte del aparato respiratorio: nariz, oídos, garganta, bronquios, y pulmón. No todas son graves, algunas sólo requieren cuidados en casa, otras la atención de agentes de salud y las que son muy graves requieren de la atención médica especializada y en la mayoría de los casos hasta de hospitalización.

El riesgo radica en no proporcionar los cuidados primarios adecuados, dejando que las ERA se compliquen. Los padres y cuidadores no saben reconocer los signos de alarma, llegando tarde a la consulta con el médico, en consecuencia los niños y niñas se agravan y mueren, especialmente los menores de dos meses de edad.

Con el objeto de contribuir a mejorar el cuidado de los pacientes con ERA se produce este manual, que sirve de material educativo para líderes, padres de familia, cuidadores y quienes hayan asumido el compromiso y la responsabilidad de manejar las Unidades de Atención de Enfermedades Respiratorias Aguas Comunitarias -UAERAC/UAIRAC- como los agentes comunitarios voluntarios de salud.

Esperando que con los conocimientos adquiridos y el uso de los mismos, puedan atender a los niños, niñas y demás personas de sus comunidades que presenten casos de enfermedad respiratoria a guda. De igual manera se busca generar elementos que orienten a los padres y demás cuidadoras para identificar el estado de salud, los signos de alarma, darles recomendaciones sobre la prevención y manejo de la ERA en casa, algunas pautas de saneamiento básico y remitir de ser necesario los pacientes de forma oportuna al hospital más cercano cuando la situación, así lo requiera.

1. ¿Qué es la tensión arterial alta (hipertensión)?

La hipertensión, también conocida como tensión arterial alta o elevada, es un trastorno en el que los vasos sanguíneos tienen una tensión persistentemente alta, lo que puede dañarlos. Cada vez que el corazón late, bombea sangre a los vasos, que llevan la sangre a todas las partes del cuerpo. La tensión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de los vasos (arterias) al ser bombeada por el corazón. Cuanto más alta es la tensión, más esfuerzo tiene que realizar el corazón para bombear.

La tensión arterial normal en adultos es de 120 mm Hg1 cuando el corazón late (tensión sistólica) y de 80 mm Hg cuando el corazón se relaja (tensión diastólica). Cuando la tensión sistólica es igual o superior a 140 mm Hg y/o la tensión diastólica es igual o superior a 90 mm Hg, la tensión arterial se considera alta o elevada.

La mayoría de las personas con hipertensión no muestra ningún síntoma; por ello se le conoce como el "asesino silencioso". En ocasiones, la hipertensión causa síntomas como dolor de cabeza, dificultad respiratoria, vértigos, dolor torácico, palpitaciones del corazón y hemorragias nasales, pero no siempre.

2. ¿Por qué es peligrosa la hipertensión arterial?

Cuanto más alta es la tensión arterial, mayor es el riesgo de daño al corazón y a los vasos sanguíneos de órganos principales como el cerebro y los riñones. La hipertensión es la causa prevenible más importante de enfermedades cardiovasculares y ECV del mundo.

Si no se controla, la hipertensión puede provocar un infarto de miocardio, un ensanchamiento del corazón y, a la larga, una insuficiencia cardiaca. Los vasos sanguíneos pueden desarrollar protuberancias (aneurismas) y zonas débiles que los hacen más susceptibles de obstruirse y romperse. La tensión arterial puede ocasionar que la sangre se filtre en el cerebro y provocar un accidente cerebrovascular. La hipertensión también puede provocar deficiencia renal, ceguera y deterioro cognitivo.

Las consecuencias de la hipertensión para la salud se pueden agravar por otros factores que aumentan las probabilidades de sufrir un infarto de miocardio, un accidente cerebrovascular o insuficiencia renal. Entre ellos cabe citar el consumo de tabaco, una dieta poco saludable, el uso nocivo del alcohol, la inactividad física y la exposición a un estrés permanente, así como la obesidad, el colesterol alto y la diabetes mellitus.

3. ¿Cómo se puede prevenir y tratar la hipertensión arterial?

Todos los adultos deberían medirse su tensión arterial periódicamente, ya que es importante conocer los valores. Si esta es elevada, han de consultar a un profesional de la salud.

A algunas personas les basta con modificar su modo de vida para controlar la tensión arterial, como abandonar el consumo de tabaco, adoptar una dieta saludable, hacer ejercicio con frecuencia y evitar el uso nocivo del alcohol. La reducción de la ingesta de sal también puede ayudar. A otras personas, estos cambios les resultan insuficientes y necesitan tomar medicamentos con prescripción médica.

Los adultos pueden contribuir al tratamiento tomando la medicación prescrita, cambiando su modo de vida y vigilando su salud.

Las personas con hipertensión que también tienen un alto nivel de azúcar en sangre, hipercolesterolemia o insuficiencia renal corren un riesgo incluso mayor de sufrir un infarto de miocardio o un accidente cerebrovascular. Por tanto, es importante hacerse revisiones periódicas de la cantidad de azúcar y de colesterol en sangre y del nivel de albúmina en la orina.

Todos podemos adoptar cinco medidas para minimizar las probabilidades de padecer hipertensión y sus consecuencias adversas.

  • Dieta saludable:
    • promover un modo de vida saludable, haciendo hincapié en una nutrición adecuada de niños y jóvenes;
    • reducir la ingesta de sal a menos de 5 g al día (algo menos de una cucharilla de café al día);
    • comer cinco porciones de fruta y verdura al día;
    • reducir la ingesta total de grasas, en especial las saturadas.
  • Evitar el uso nocivo del alcohol, esto es, limitar su ingesta a no más de una bebida estándar al día.
  • Actividad física:
    • realizar actividad física de forma regular y promover la actividad física entre los niños y los jóvenes (al menos 30 minutos al día).
    • mantener un peso normal: cada pérdida de 5 kg de exceso de peso puede reducir la tensión arterial sistólica entre 2 y 10 puntos.
  • Abandonar el consumo de tabaco y la exposición a los productos de tabaco.
  • Gestionar el estrés de una forma saludable, por ejemplo mediante meditación, ejercicio físico adecuado y relaciones sociales positivas.
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