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Todo Sobre

La adolescencia comprende desde los 12 a los 17 años se caracteriza por importantes y rápidas transformaciones a nivel de procesos psicosociales, neurocognitivos, físicos y sexuales que repercuten de forma importante en el devenir y el futuro de las personas. Es universal en cuanto a los cambios físicos, neurológicos y de características sexuales que se ocasionan, mientras que los procesos psicosociales incluyendo la sexualidad no lo son, debido a la manera como las distintas sociedades y culturas significan y dan sentido a estas transformaciones biológicas y los resultados potenciales en términos de capacidades que se producen en la adolescencia y los contextos que influyen en su desarrollo.


Las intervenciones correspondientes a este momento vital se describen a continuación y se orientan a valorar el proceso de crecimiento y desarrollo de los adolescentes, verificar la presencia de riesgos que amenacen su salud y generar condiciones para la adopción de estilos de vida saludables y prácticas de cuidado protectoras de la salud.

La atención integral para adolescentes es aquella atención médica con un enfoque no sólo centrado en los aspectos médicos o biológicos, sino también en aspectos psicosociales y familiares, centrado en las necesidades de adolescentes y sus familias, permitiendo un diagnóstico precoz y un manejo adecuado de los reales problemas de salud de adolescentes. Para esto, la capacitación de los profesionales es crucial.

A continuación, te damos los detalles de las actividades que se incluyen en las valoraciones integrales realizadas por profesional de medicina y/o enfermería:

Valoración del crecimiento y desarrollo: se evalúa en las personas de la primera infancia, infancia, adolescencia y juventud, y permite identificar situaciones, factores y conductas que pueden incidir negativamente en su salud y desarrollo. Para ello, se aplican herramientas e instrumentos como la Escala Abreviada de Desarrollo-3, se indaga sobre el rendimiento escolar, el aprendizaje y el comportamiento de los niños y niñas; el proceso de maduración de los adolescentes, se valora el   estado nutricional y seguimiento a los parámetros de peso, talla. Si se identifica alguna alteración o anormalidad en la valoración nutricional y antropométrica, la persona será direccionada a la ruta para la atención de las alteraciones nutricionales. A partir de la Juventud se debe identificar y detectar casos de ingesta excesiva o deficiente de calorías o nutrientes a partir de la alimentación (desnutrición, obesidad o sobrepeso), también se valora el riesgo cardiovascular y metabólico (riesgo de desarrollar diabetes o hipertensión a 5 años). 

Valoración de las prácticas alimentarias:  se evalúa la alimentación complementaria (frecuencia, cantidad, forma de preparación y tipo de alimentos (incluyendo consumo de azúcar y sal) y se indaga sobre factores de riesgo para los trastornos de la conducta alimentaria.

Valoración de la salud auditiva y comunicativa: Se evalúan los oídos y su funcionalidad, al igual que la voz, habla y desempeño comunicativo.

Valoración de la salud visual: Se evalúan las estructuras del ojo como la conjuntiva, cornea, iris, retina, nervio óptico a las personas de tres (3) años en adelante.

Valoración de la salud sexual: Se revisan los órganos genitales externos, si su desarrollo es normal para la edad y si hay signos de violencias física o sexual incluyendo ser víctima de prácticas nocivas para la vida y la salud, como la mutilación genital femenina o el matrimonio infantil o forzoso.

Valoración de la salud reproductiva: A partir de la adolescencia se evalúan las etapas  del ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos se indaga sobre la orientación sexual, identidad de género, inicio o no de relaciones sexuales, uso o no de métodos de anticoncepción y de protección contra infecciones de transmisión sexual, frente a la toma de decisiones alrededor de la sexualidad y la reproducción (autonomía, maternidad y paternidad planeada), violencia sexual, violencia contra la mujer y/o violencia de género.

Valoración de la salud mental: Se examina la presencia de riesgos psicosociales para violencias por condición de género, interpersonales o por el conflicto armado, se evalúan aspectos asociados con el consumo de sustancias psicoactivas (SPA) de padres y cuidadores o propios, lesiones autoinfligidas. De igual manera, se identifican riesgos para el desarrollo de trastornos mentales propios o de los padres, cuidadores u otros integrantes de la familia, el rendimiento escolar o la presencia de problemas de aprendizaje, de trastornos alimenticios, duelos o pérdidas significativas, disfuncionalidad familiar, entre otras, con el fin de prevenir alteraciones en la salud e identificar factores de riesgo para trastornos de comportamiento, problemas y trastornos mentales.

Valoración de la dinámica familiar: como apoyo al buen desarrollo integral, se indaga sobre las capacidades y recursos personales y familiares que inciden en el cuidado de su salud y se evalúa el grado de satisfacción de la funcionalidad familia. Se valora además el contexto social y las redes de apoyo social y comunitario, la pertenencia social y cultural, pertenencia étnica, para conocer las capacidades y recursos con los que cuenta la familia y que favorecen el buen desarrollo de sus miembros.

Valoración de prácticas y hábitos saludables: aquí se evalúan la realización de actividad física, los habitas de higiene oral y corporal (incluye lavado de manos), el sueño, hábitos intestinales y urinarios, la protección que se tienen frente a la exposición a la radiación solar, al televisor, internet y redes sociales, conductas para prevención de accidentes y otros.

Atención en salud bucal por profesional de odontología: esta atención se hace a mayores de 6 meses, en ella se evalúa el estado y funcionalidad de las estructuras de la boca (masticación, deglución, habla, fonación, entre otras), la presencia de enfermedades como la caries, enfermedad gingival/periodontal, posición de los dientes, etc. También se Indaga y valora factores de riesgo o protectores como el tipo de a alimentación (incluye lactancia materna en la primera infancia), cantidad y frecuencia de consumo de azúcares, hábitos de higiene oral, consumo de tabaco y alcohol, uso de dispositivos (rehabilitación), entre otros. 

Por todo lo anterior Asmet Salud EPS invita a toda su población para que acuda a los servicios de salud de su IPS más cercana y pida su cita para la valoración integral para que junto a la asesoría de los profesionales de la salud, te logres mantener sano durante cada etapa de tu vida.

Para que conozcas las frecuencias con las que se debe asistir a las valoraciones integrales, ten presente el siguiente esquema: 

NOTA: las “X” marcan la edad a la que se debe llevar o asistir a la consulta y el profesional que realiza la atención.

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