Día Mundial de la Hipertensión Arterial
Se estima que en el mundo hay 1.280 millones de adultos de 30 a 79 años con hipertensión.
Aproximadamente 4 de cada 10 adultos en Colombia sufren de hipertensión arterial, pero el 60% de estos no lo saben aún.
Según las fuentes de información de Asmet Salud EPS, a febrero de 2024 se contabilizó un total de 128.109 usuarios con diagnóstico de hipertensión arterial, de los cuales el 66,5% (85.257) pertenecen al género femenino y el 33,5% (42.852) pertenecen al género masculino. El 57,2% (73.340 casos) se ubican en el rango de edad de 18 a 69 años y el 42,8% son mayores de 70 años. En cuanto a la distribución departamento los tres con mayor número de casos fueron: Cauca con 36.109 casos, Risaralda con 22.318 casos y Caquetá con 17.493 casos.
El 17 de mayo se celebra el Día Mundial de la Hipertensión Arterial y Asmet Salud EPS se une a esta fecha con el fin de informar a la población sobre esta afección, destacar la importancia de la detección temprana por medio de la toma regular de las cifras de tensión arterial, y resaltar la importancia de adoptar un estilo de vida saludable para reducir su aparición y/o evitar las complicaciones que genera.
¿Qué es la hipertensión arterial (HTA)? Se dice que hay hipertensión arterial cuando las cifras de presión arterial son persistentemente altas. La presión arterial es la fuerza que el corazón ejerce contra las paredes de las arterias; si estos vasos sanguíneos están estrechos, mayor es el esfuerzo que debe hacer el corazón para bombear la sangre a todo el cuerpo, y mayor será la presión, con ello, mayor riesgo de complicaciones.
La lectura de la presión arterial se determina en milímetros de mercurio (mmHg). Tiene dos números:
Valor superior (presión sistólica). O primer valor, mide la presión en las arterias cuando el corazón late.
Valor inferior (presión diastólica). El segundo, o inferior, mide la presión en las arterias entre los latidos.
Cifras por encima de 130/80mmHg se consideran hipertensión, la clasificación según los valores de presión arterial se muestra a continuación:
- Valores normales: presión sistólica y diastólica iguales o menores a 120/80mmHg respectivamente.
- Presión arterial elevada: valor superior entre 120-129mmHg /y valor inferior menor a 80mmHg.
- Hipertensión estadio I: valor superior entre 130-139mmHg /valor inferior entre 80-89mmHg.
- Hipertensión estadio II: valor superior por encima de 140mmHg / y valor inferior por encima de 90mmHg.
Los valores de presión elevada no se consideran hipertensión sino pre hipertensión, un estado donde no existe la enfermedad, pero si se considera en riesgo de padecerla en un futuro.
¿Cuáles son los factores de riesgo? Los factores de riesgo para HTA se clasifican en aquellos que no pueden modificarse y los que sí se pueden modificar. Dentro de los no modificables están:
- Antecedentes familiares
- Raza o grupo étnico
- Edad
- Síndrome de ovario poliquístico
Entre los factores de riesgo modificables y que comparte con otras enfermedades crónicas no transmisibles, figuran:
La inactividad física: Las personas que son sedentarias tienen entre 30 a 50% mayor riesgo de desarrollar hipertensión arterial. Además, varios estudios señalan que aquellas que no realizan actividad física pueden aumentar el riesgo de mortalidad en 200% más, esto tiene que ver con el aumento de peso, y la obesidad, la cual a su vez desencadena que la grasa se deposite en los vasos sanguíneos, taponándolos, y con ello forzar más al corazón.
Consumo de alcohol, drogas y tabaco: estas sustancias son muy perjudiciales para la salud cardiovascular, aumentando entre otras cosas la presión arterial, el alcohol, tabaco y otras drogas dañan los vasos sanguíneos endureciéndolos, al perder elasticidad el corazón debe esforzarse mucho más en bombear la sangre.
Dietas malsanas: la Organización Mundial de la Salud, ha demostrado que hay una relación directa entre los malos hábitos alimenticios y el desarrollo de hipertensión arterial, se estima que alrededor de e 691 millones de personas padecen hipertensión arterial por malos hábitos alimentarios y muchas muertes ocurren por causa de esto. Una característica de una dieta inadecuada es la ingesta exagerada de sodio, especialmente en la forma de cloruro de sodio, y el reducido aporte de potasio, típicos de la alimentación del mundo occidental, esto junto a la obesidad y al sedentarismo, son factores determinantes de un aumento progresivo de la hipertensión arterial
La sal se utiliza en un gran número de preparaciones, tales como, postres, helados, galletas, cereales, carnes, etc. para mejorar el sabor y la textura, y para prolongar la vida útil del producto. También se agrega para disminuir el sabor amargo y para incrementar el sabor dulce, convirtiéndose en el aditivo más importante de los alimentos procesados, estos son los que más sodio contienen con un 77% del total de sodio ingerido, le sigue el 12% que aportan los alimentos naturales, y el 11% es el que se agrega al cocinar y en la mesa.
Otra característica de una dieta inadecuada es el pobre consumo de frutas y verduras, y agua, y por el contrario el aumento de consumo de comidas rápidas, y productos con bajo contenido nutricional, que conducen al sobrepeso y con ello, a alteración de los vasos sanguíneos.
¿Cuáles son los síntomas de la Hipertensión arterial? No por nada a la hipertensión arterial se le conoce como el “asesino silencioso”; esto se debe a que las personas no suelen experimentar síntomas evidentes de cifras de presión arterial alta, o estos son muy sutiles que pasan desapercibidos, aun cuando tenga muy elevadas las cifras de tensión arterial. Algunos de los síntomas que son signos de alerta y pueden llegar a experimentarse, son:
- Dolor de cabeza
- Dificultad para respirar
- Sangrado nasal
- Zumbidos en los oídos
- Mareos
¿Qué órganos afecta la hipertensión arterial alta? la HTA tiene efectos sobre los diferentes órganos de cuerpo, entre ellos destacan:
Las arterias: la hipertensión arterial genera daños a las arterias y estrechamiento de las mismas, por depósitos de grasas en su interior, también hace que se pierda la elasticidad, volviendo a los vasos sanguíneos rígidos, limitando el volumen de sangre que circula por ellos. Otra alteración que puede ocurrir es la formación de una dilatación, o un ensanchamiento de una parte del vaso sanguíneo, provocado por el debilitamiento de las paredes, esto se conoce como aneurisma, el cual puede romperse, generando pérdidas de sangre, e incluso poner en riesgo la vida de quienes tienen esta afección.
Corazón: la hipertensión arterial a nivel del corazón puede generar lo siguientes daños:
- Enfermedad de las arterias coronarias, estos vasos son los que nutren al corazón y si se encuentran dañadas y obstruidas no podrán suministrar sangre de forma adecuada al musculo cardiaco, lo cual puede conducir a insuficiencia cardiaca, alteración del ritmo cardiaco, e incluso provocar infartos.
- Agrandamiento del ventrículo izquierdo: el ventrículo izquierdo es una de las cuatro cámaras principales del corazón, y está localizado en la parte inferior del mismo, la hipertensión arterial hace que esta parte se engrose, y con ello se aumenta la posibilidad de ataque al corazón, insuficiencia cardíaca, o muerte súbita.
- Insuficiencia cardiaca: las presiones arteriales persistentemente altas, deterioran la función del corazón, debilitándolo y haciendo que este no bombee de forma eficiente la sangre a todo el cuerpo, provocando así la insuficiencia cardiaca.
Cerebro: el endurecimiento de los vasos sanguíneos, y el estrechamiento en ellos, dificulta la circulación por las pequeñas arterias que llevan sangre al cerebro, esto ocasiona interrupción en el flujo sanguíneo, si esto sucede las neuronas mueren lo que puede llevar a daños a nivel cerebral, lo que se conoce como enfermedad cerebro vascular.
Riñones: las cifras altas de presión arterial, ocasiona daños en los vasos de los riñones, lo que provoca que los riñones no puedan hacer la función de filtrado de desechos, esto hace que se acumulen peligrosamente dentro del cuerpo causando toxicidad, colocando en peligro la vida de las personas afectadas.
Ojos: los pequeños vasos sanguíneos que van al ojo pueden resultar afectados por cifras de presión arterial alta, esto puede causar sangrado, visión borrosa y hasta pérdida de la visión.
¿Cómo se diagnostica la HTA? Para diagnosticar la hipertensión arterial es necesario hacer mediciones de la misma, con un instrumento llamado tensiómetro, el cual cuenta con un brazalete que se coloca alrededor del brazo. Estas mediciones deben hacerse varias veces y por varios días, si las cifras son continuamente altas, se hace el diagnóstico de hipertensión arterial.
Prevención
La hipertensión arterial se puede prevenir y controlar en gran medida, adoptando hábitos saludables; y por medio de intervenciones sencillas pero eficaces, como por ejemplo la estrategia 4x4 que consiste en adoptar 4 hábitos saludables para prevenir 4 enfermedades crónicas no transmisibles, como son: el EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica), algunos tipos de cáncer, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares, en donde se incluye por supuesto la hipertensión arterial. Los hábitos que impulsa la estrategia 4x4 son:
Actividad física: realizar actividad física de mínimo 30 minutos diarios, tiene muchos beneficios entre ellos están:
- Ayuda a relajarse a combatir el estrés, la ansiedad, la depresión, a sentirte menos tenso y a dormir mejor
- Mejora el tono de los músculos e incrementa la resistencia a la fatiga.
- Mejora la función cardiovascular y la capacidad pulmonar
- Ayuda a disminuir la presión arterial y a reducir los niveles de colesterol LDL (“colesterol malo”), aumentando al mismo tiempo los niveles de colesterol HDL (“colesterol bueno”).
- Facilita la circulación sanguínea y la oxigenación del organismo
- Ayuda a controlar y mantener el peso adecuado, mejorando además la autoestima
Reducción del consumo de tabaco: No fumar o dejar de hacerlo tiene efectos inmediatos sobre las cifras de presión arterial, las cuales se van normalizando, no fumar o dejar de hacerlo: mejora el estado de salud y la calidad de vida, reduce el riesgo de muerte prematura y puede aumentar en hasta 10 años la expectativa de vida.
Reducción del consumo de alcohol: no consumir alcohol favorece la salud del cuerpo y la salud mental, ayuda a mantener el peso saludable, disminuye el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer, entre otros.
Alimentación saludable: una sana alimentación ayuda a mantener un óptimo estado de salud y mejora la calidad de vida de las personas. Es mejor preferir una alimentación natural, preparada en casa, así se tiene el control sobre la preparación de los alimentos.
Diferentes guías, entre ellas las guías alimentarias basadas en alimentos (GABA), brindan orientación a la población sobre el consumo de alimentos de forma saludable, también se recomienda la dieta DASH una sigla en inglés que significa Enfoques Alimentarios para Detener la Hipertensión, en ellas se brindan las siguientes pautas de alimentación:
- Consumir abundantes frutas y verduras que sean de distintos colores para aprovechar todos sus nutrientes
- Consumir porciones moderadas de lácteos sin grasa, cereales, granos integrales, carnes magras, legumbres, pescado, nueces y semillas, aguacate, entre otros
- Evitar los productos de pastelería, alimentos procesados, embutidos, carnes frías, comidas rápidas, productos de paquete, entre otros
- Limitar el consumo de sal
- Consumir abundante agua
Tratamiento
El tratamiento de la hipertensión arterial consiste en la adopción de las 4 prácticas previamente mencionadas, pero si esto no es suficiente se recurrirá al tratamiento farmacológico es decir la toma de medicamentos para bajar la presión arterial.
Es muy importante ser adherente al tratamiento, esto significa cumplir con todas las recomendaciones dadas por el personal de salud, que incluye, la toma de medicamentos, en dosis, horarios y tiempo indicado, programar y asistir a los controles y chequeos médicos, toma y lectura de exámenes de laboratorio, y adopción de hábitos saludables. También es importante tomarse la presión arterial de forma frecuente, descansar adecuadamente gestionar el estrés, entre otras.
Si se abandona el tratamiento, la presión arterial volverá a aumentar, y con ello el riesgo de complicaciones o de muerte.
El manejo que se les dé a las personas con hipertensión arterial debe ser digno y humanizado, la atención debe caracterizarse por ser solidaria y empática, centrada en las necesidades de las personas, además debe tener en cuenta el enfoque diferencial étnico y cultural donde se respete las tradiciones, cultura y costumbres de la gente, y estas puedan articularse de la mejor manera al tratamiento médico sin que resulte perjudicial.


