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Día Mundial de la Artritis

03/20/26
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En octubre mes de la artritis, Asmet Salud EPS aprovecha esta oportunidad para informar a su población acerca de esta enfermedad, sus principales tipos, sus factores de riesgo, señales de alerta y en especial la forma que afectan la vida de las personas que la padecen.

El termino artritis significa inflamación de las articulaciones, que son las zonas en donde dos o más huesos hacen contacto y se mueven uno contra el otro, la artritis es una condición que además provoca dolor, rigidez, y perdida de la movilidad por lo cual es una causa importante de discapacidad en el mundo, y si bien se describen más de cien tipos de artritis los más comunes son los siguientes:

Artrosis: es el tipo más común de artritis, consiste en la inflamación del cartílago, que es la parte blanda que envuelve los extremos de los huesos donde se forman las articulaciones, el desgaste del cartílago hace que se pierda el sistema de amortiguación de las articulaciones, por tanto, el hueso roza directamente con el otro provocando su desgaste.

Los sitios más frecuentes donde se desarrolla la artrosis son la columna (cervical y lumbar), cadera, rodilla, algunas articulaciones del comienzo del dedo gordo del pie

Artritis Reumatoide: es el segundo tipo de artritis más común y también el más grave, es una enfermedad crónica autoinmune, es decir, que el sistema inmune o de defensa el cual normalmente combate las infecciones, ataca por error a las células sanas del cuerpo, causando inflamación (hinchazón dolorosa) en el revestimiento de las articulaciones, como las de las muñecas, rodillas y pies, causando además dolor y deformación. También puede causar otros problemas médicos en el corazón, los pulmones, la sangre, los nervios, los ojos y la piel. 

Se desconoce por qué el sistema se ataca a sí mismo, pero se cree que existe una combinación de genes, factores ambientales y hormonas sexuales que pueden provocar la enfermedad.

Los niños también pueden sufrir de artritis, y se conoce como artritis crónica juvenil o artritis reumatoide juvenil, que al igual que otros tipos de artritis causa dolor, inflamación y rigidez en una o varias articulaciones, otros síntomas incluyen fiebre, fatiga, sarpullido y pérdida del apetito, estos síntomas impiden a los niños a desarrollar sus actividades diarias.

Factores de riesgo: los factores que aumentan la probabilidad de que se desarrolle la artritis son:

  • Antecedentes familiares. Si un familiar tiene artritis, es más probable que se presente la enfermedad.
  • Edad: puede presentarse en cualquier edad, pero la probabilidad aumenta con los años 
  • Sexo: ocurre principalmente en mujeres en una proporción de dos a tres veces más que los hombres
  • Tabaquismo. Diversos estudios muestran que fumar cigarrillos aumenta el riesgo de una persona de presentar la enfermedad y que esta empeore
  • Obesidad. Ser obeso puede aumentar el riesgo de tener la enfermedad y también puede limitar su mejoría.
  • Lesiones articulares previas: si alguien ha tenido afecciones articulares, es probable que desarrolle la enfermedad en esa articulación
  • Ocupación: Ciertas ocupaciones que requieren doblar las rodillas de forma repetitiva se asocian a la osteoartritis de rodilla.
  • Las malas posturas corporales, también pueden precipitar el desarrollo de la enfermedad

Síntomas: algunos de los síntomas varían de acuerdo al tipo de artritis, pero en general se incluyen los siguientes:

  • Dolor articular 
  • Inflamación de las articulaciones
  • Rigidez
  • Fatiga
  • Enrojecimiento
  • Disminución del movimiento

 Otros síntomas que son más específicos de la artritis reumatoide son 

  • Rigidez en las mañanas al despertar, que dura por más de 1 hora, es común.
  • Aumento de la temperatura, sensibilidad, y rigidez cuando las articulaciones están en reposo por más de una hora.
  • El dolor articular a menudo se siente en la misma articulación en ambos lados del cuerpo.
  • A menudo las articulaciones están inflamadas y enrojecidas 
  • Con el tiempo, las articulaciones pueden perder el movimiento normal y deformarse.

Señales de advertencia de la enfermedad. Antes de que se presenten los síntomas característicos, es posible experimentar algunas de estas señales de advertencia tempranas:

  • La persona puede sentir cansancio, sin energía y puede sentirse deprimida
  • Fiebre leve: la inflamación asociada a la enfermedad puede provocar picos febriles
  • Pérdida de peso: en algunas ocasiones se da una pérdida de peso inexplicable, que posiblemente sea un efecto indirecto de la inflamación.
  • Sensibilidad articular: La sensibilidad en las articulaciones que afecta las manos y los pies es una señal temprana típica de la enfermedad.
  • Entumecimiento y hormigueo: Estos síntomas son causados por la inflamación en las articulaciones que puede causar compresión de los nervios, lo que resulta en pérdida de sensibilidad.

Complicaciones sin el tratamiento adecuado las personas con esta enfermedad pueden desarrollar:

  • Discapacidad. Debido a la inflamación crónica, las articulaciones se deforman y pierden la funcionalidad con lo cual la persona puede verse afectada en la realización de sus actividades diarias.
  • Daño articular: la inflamación y el desgaste crónico, pueden provocar daño en estas zonas del cuerpo
  • Fatiga crónica: las personas afectadas pueden sentir cansancio y fatiga la mayor parte del día, lo cual causa debilidad y perdida de energía.
  • Daño en otros órganos: algunos tipos de artritis como la artritis reumatoide ocasiona daño en corazón, ojos, pulmones y riñones entre otros
  • Alteraciones de la salud mental: los síntomas que genera la enfermedad, además de la incapacidad para desarrollar actividades diarias, puede generar problemas, de ansiedad y depresión.

Diagnóstico en sus fases iniciales puede ser difícil de diagnosticar porque los síntomas pueden confundirse con el de muchas enfermedades, sin embargo, se debe sospechar cuando la persona presenta los síntomas descritos y estos duran por más de dos semanas. El diagnostico se basa en la valoración de los síntomas, pruebas de laboratorio y estudios por imágenes. 

Un diagnostico en fase temprana permite orientar el manejo para reducir el progreso de la enfermedad y evitar las complicaciones asociadas, por ello es fundamental reconocer las señales de alarma y acudir a consulta médica oportunamente.

Tratamiento

El tratamiento para la artritis depende del tipo y el daño ocasionado, igualmente va enfocado a aliviar los síntomas y el progreso de la enfermedad e incluye medicamentos, terapias, y/o cirugía.

Es muy importante ser adherente con el tratamiento, esto significa tomar los medicamentos en las dosis, horarios, y tiempo prescritos, asistir a los controles médicoscon los cuales se evalúa la respuesta al tratamiento y se hacen los ajustes necesarios, asistir a terapias, toma de exámenes, y seguir las recomendaciones que brinda el personal de salud y por ningún motivo abandonar el tratamiento.

También es fundamental hacer cambios en el estilo de vida, realizar medidas de autocuidado y adoptar hábitos saludables. 

Las personas con diagnóstico de Artritis tienen derecho a recibir una atención humanizada, que esté centrada en la persona, debe caracterizarse por el trato respetuoso digno, solidario, y con empatía, donde se brinde un ambiente de confianza, seguridad calidez y comprensión, que le permita a la persona y su familia sentirse valoradas y bien atendidas.

La atención también debe tener en cuenta el enfoque diferencial, étnico y cultural que significa que se respete y valore la ideología y la cultura de las personas; en donde se tengan en cuenta sus creencias y tradiciones, integrándolas a la visión que tiene la persona de vivenciar el proceso de salud y enfermedad, y aunque el tratamiento sea a base de medicamentos lo cuales no se modifican,  se le permita incorporar otras prácticas de acuerdo a sus saberes, que no afecten su salud, ni su calidad de vida.

Prevención y autocuidado no existe una manera segura y efectiva que evite el desarrollo de la enfermedad, pero si se pueden tomar ciertas medidas para reducir el riesgo o demorar la aparición de los síntomas, incluso si ya se tiene la enfermedad, estas recomendaciones servirán: 

  • Evitar trabajos que impliquen un movimiento repetitivo de las articulaciones, especialmente de las manos
  • Evitar realizar una fuerza excesiva con las manos 
  • Mantener articulaciones en movimiento con estiramientos suaves
  • Proteger las articulaciones cuidando las posturas corporales. Sentarse en una posición recta y evitar permanecer con la espalda y cuello doblados durante largos periodos de tiempo, agacharse y levantarse cuidadosamente
  • Iniciar el día con un baño de agua caliente puede ayudar a reducir la rigidez o el agarrotamiento matutino
  • Usar un calzado apropiado
  • Evitar el sobrepeso y la obesidad 
  • Adoptar un estilo de vida saludable que incluye:
  • Una alimentación sana
  • Practicar actividad física
  • No consumir sustancias psicoactivas, incluido alcohol y tabaco
  • Descansar adecuadamente Se recomienda, además, que el colchón sea duro y la almohada baja
  • Manejar el estrés 

Asmet Salud cuenta con una ruta de atención integral para la atención de usuarios con sospecha o diagnóstico de artritis reumatoide, la cual incluye la atención de reumatólogo y grupo de apoyo (nutrición, enfermería, psicología, químico farmacéutico, terapia ocupacional y física), los cuales brindan atención según el progreso o estado de la enfermedad, procurando impactar de manera positiva en la condición de salud y calidad de vida de las personas afectadas y sus familias.

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