Respira Libre, No Te Quedes Sin Aliento
Datos y cifras…
- El asma es una de las principales enfermedades no transmisibles (ENT), que afecta a niños y adultos.
- El asma se puede controlar con medicación; evitando sus desencadenantes también puede reducir su gravedad.
- El Asma puede ser una enfermedad incapacitante que dificulta que las personas realicen actividades cotidianas y alcancen todo su potencial.
- En la actualidad se estima que, hay unos 235 millones de personas en el mundo con asma.
- Se estima que aproximadamente 1 de cada 8 colombianos sufre asma, convirtiéndose así en la segunda enfermedad. respiratoria crónica más relevante después de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC). se calcula que el 18% de los niños presentan esta enfermedad.
- A diciembre de 2022 en Asmet salud se contabilizó un total de 32358 usuarios con diagnóstico de asma de los cuales el 55% son mujeres (17863 usuarias) y el 45% (14495 usuarios) son hombres. Con respecto a la edad el 47% de los usuarios son menores de entre los 0 y 11 años, (15115 casos), el 10% están entre los 13 y 17 años (3428 casos), el 11% están entre los 18 y 28 años (3644 casos) y el 32% son mayores de 29 años (10171 casos); los 3 departamentos que reportaron mayor número de casos fueron: Cauca con 7634 casos (24%), Caquetá con 4181 casos (13%,) y Risaralda con 3578 casos (11%).
¿Qué es el Asma?
El asma es una enfermedad de las vías respiratorias que ocasiona que los pulmones no funcionen de forma correcta haciendo que sea difícil que el aire entre y salga de los pulmones. Cuando se presenta un ataque o crisis de asma, el recubrimiento de las vías respiratorias se inflama y los músculos que las rodean se contraen esto causa dificultad para respirar.
Causas
El asma es causada por hinchazón (inflamación) de las vías respiratorias que probablemente se deba a factores ambientales y factores genéticos (heredados).
Las personas con asma son más sensibles a ciertas sustancias a las que se exponen, estas son llamadas desencadenantes del asma, los cuales provocan una crisis o un ataque de asma, estas varían de una persona a otra y pueden ser: polvo, polen, moho o humedad, infecciones respiratorias, cambios de clima (especialmente clima frío), químicos en el aire o alimentos, ciertos medicamentos, ejercicio físico, humo, emociones fuertes (estrés), pelos de animales, entre otros.
Factores de riesgo
Algunos factores aumentan la probabilidad de desarrollar asma entre ellos se encuentran:
- Tener antecedentes de asma en un pariente cercano, como padre, madre o hermanos.
- Tener otra afección alérgica, como la dermatitis atópica, que provoca enrojecimiento y picazón de la piel
- Que la madre haya fumado durante el embarazo
- Nacer de forma prematura o con bajo peso.
- Ser fumador incluyendo si se es fumador pasivo
- Tener sobrepeso u obesidad
- Exposición a humo, gases u otro tipo de contaminantes
- Exposición a sustancias químicas
Síntomas del asma
Los síntomas del asma pueden ser diferentes en cada persona, las crisis asmáticas se pueden dar con poca o mucha frecuencia; la gravedad es variable y puede ser leve, moderada o severa. Algunos síntomas más comunes son:
- Sibilancia, esto es un sonido similar a un silbido cuando respira. A veces, esto ocurre solo al hacer ejercicio o se tiene un resfriado.
- Tos frecuente, sobretodo en la noche. Puede ser seca o que se expulse mucosidad al toser
- Problemas respiratorios que incluyen tener dificultad para respirar, sentir que le falta de aliento, que se queda sin aire, tener problemas para expulsar el aire o respirar más rápido de lo normal. Puede ocurrir de vez en cuando o de manera frecuente.
- Opresión en el pecho. Su pecho se puede sentir contraído, especialmente durante el clima frío o el ejercicio. Esto también puede ser el primer signo de un brote de asma.
- Otros signos tempranos de advertencia de un ataque de asma son: estar de mal genio o irritable y/o sentirse nervioso o inquieto
Señales de alarma
Los siguientes son signos de peligro e indican que se debe acudir urgentemente al servicio médico:
- Dificultad para caminar o hablar debido a que es muy difícil respirar.
- La persona está adoptando una posición encorvada.
- Los labios o uñas están morados o grises.
- Está confundido o reacciona menos de lo habitual.
- Tener que forzar los músculos del pecho para respirar. La piel del cuello y del pecho en medio de las costillas se hunde
- No hay mejoría después de usar un inhalador de acción rápida (de rescate)
- Falta de aliento grave o sibilancia, especialmente en la noche o en las primeras horas de la mañana o aun estando en reposo.
- Pulso acelerado, ansiedad, sudoración, dolor en el pecho.
Complicaciones
Las personas que no reciben un tratamiento adecuado contra el asma pueden sufrir trastornos del sueño, cansancio durante el día y problemas de concentración; las personas asmáticas y sus familiares pueden tener que ausentarse de la escuela y el trabajo, lo que tiene repercusiones económicas para la familia y la comunidad en general. Cuando los síntomas son graves, las personas asmáticas pueden precisar cuidados urgentes y tal vez tengan que ingresar en un hospital para ser tratadas y vigiladas; en los casos más graves, el asma puede llegar a ser mortal.
¿Qué hacer si se sospecha tener asma?
Si crees que tienes asma o que alguno de tus hijos la tiene, pues hay presencia de tos o silbido del pecho al respirar frecuente que dura más de algunos días o se presenta cualquier otro signo o síntoma de asma, acude a consulta médica, no te automediques, y sigue las recomendaciones que brinda el personal de salud. Tratar el asma antes de tiempo puede prevenir daño pulmonar a largo plazo y ayudar a evitar que la afección empeore con el paso del tiempo.
Prevención.
Aunque el asma no se puede curar, se puede controlar con eficacia para reducir y prevenir los ataques, también conocidos como episodios, o crisis de asma.
¿Cómo se puede tener bajo control la enfermedad?
Para controlar mejor la enfermedad se recomiendan los siguientes consejos:
- Evita los detonantes que más te afecten. Debes mantener tu entorno libre de las sustancias que pueden empeorar tu asma, como el polvo, y los demás que se mencionaron.
- Cumple el plan de tratamiento. Sigue y cumple con todas las recomendaciones médicas para el manejo de la enfermedad, no suspendas el tratamiento sin previa orden médica, toma los medicamentos tal cual están ordenados, incluyendo la dosis, frecuencia y duración indicadas. Se recomienda tener el plan de manejo ordenado por escrito, en un lugar visibles, y en los niños pequeños, que sus cuidadores y profesores lo tengan a mano, para que sepan cómo actuar ante una crisis.
- Realiza ejercicios respiratorios habitualmente. Aprende y practica de manera regular ejercicios que te ayuden a controlar la respiración y la ansiedad cuando llegue una crisis.
- Haz ejercicio físico. El ejercicio es recomendable porque mejora el funcionamiento del sistema respiratorio y ayuda a mantener una salud adecuada, sin embargo, algunas personas pueden tener una crisis asmática con el esfuerzo, por eso la clase y la intensidad de la actividad física será algo que debe decidirse junto con el personal de salud.
- Mantén tu esquema de vacunación o el de los más pequeños al día. Estar al día con las vacunas puede evitar que virus como la influenza y la neumonía desencadenen una crisis de asma
- No fumes. El tabaco es uno de los desencadenantes del asma, porque incrementa la inflamación bronquial. Por lo tanto, no fumes y tampoco permitas que lo hagan cerca de ti.
- Aprende a usar bien tu inhalador. Los pasos son: abrir el dispositivo, prepararlo (agitarlo, rotarlo o cargarlo), vaciar tus pulmones de aire, bloquear la respiración, colocar el orificio del inhalador en la boca, presionar el dispositivo, inhalar a fondo, contener la respiración de cinco a diez segundos y volver a respirar con normalidad.
- Identifica y trata los ataques a tiempo. Si actúas con rapidez, es menos probable que tengas un ataque grave. Tampoco necesitarás muchos medicamentos para controlar los síntomas. En el caso de niños los padres o cuidadores deben aprender a reconocer señales de advertencia de un ataque de asma, los niños a menudo manifiestan sentirse extraños o bien pueden presentar cambios en su aspecto, su estado de ánimo o su respiración. Hay que asegurarse de conocer las señales y de estar preparado para ajustar sus medicamentos o dárselos según sea necesario.
- Adopta un estilo de vida saludable. Además del ejercicio físico, una buena alimentación, buen descanso, control y manejo de estrés, no consumir sustancias psicoactivas y demás prácticas saludables, son fundamentales para gozar de buena salud y por tanto son fundamentales para el control y manejo de la enfermedad.
Diagnóstico.
Para realizar e diagnóstico, el profesional en medicina hará una exploración física para descartar otras posibles afecciones, revisará el historial y preguntará sobre los síntomas y la duración, además podrá enviar exámenes adicionales, para determinar la cantidad de aire que inhalas y exhalas y evaluar la función pulmonar.
Tratamiento.
El tratamiento suele consistir en seguir las medidas de control del manejo de la enfermedad para prevenir los ataques, en general, los objetivos del tratamiento son:
- Controlar la inflamación de las vías respiratorias
- Limitar la exposición a sustancias que puedan desencadenar los síntomas
- Ayudarle a la persona a que pueda realizar las actividades normales sin tener síntomas de asma
El tratamiento también incluye uso de medicamentos y pueden ser de dos clases:
Medicamentos de control para ayudar a prevenir ataques también se denominan medicamentos de mantenimiento. Se utilizan para prevenir los síntomas en personas con asma de moderada a grave, se deben tomar todos los días para que hagan efecto y no suspenderlos aun cuando la persona se sienta bien
Medicamentos de alivio rápido (de rescate) se usan cuando se está teniendo problemas para respirar, durante una crisis, o antes de hacer actividad física para prevenir un ataque.
Manejo durante una crisis asmática
- La persona debe tratar de estar lo más relajada posible y controlar la ansiedad, para que pueda respirar por la nariz y exhalar por la boca lo más lenta y uniformemente posible.
- Se debe mantener la calma y centrarse en el plan de manejo que haya ordenado el médico ante una crisis o ataque de asma
- Si se sabe qué es lo que ha desencadenado los síntomas asmáticos (como una mascota o alguien que está fumando), se debe eliminar el desencadenante o marcharse del lugar donde se esté. A veces, eso será lo único que se necesita hacer para volver a tener el asma bajo control.
- Hay que localizar y usar el medicamento de rescate o broncodilatador, su función es relajar las vías respiratorias para restablecer la respiración normal. Probablemente el médico habrá indicado el uso de inhalador de alivio rápido, o sea que hay que usarlo, antes que nada, según el esquema de inhalaciones que se haya ordenado
- La persona debe permanecer sentada en una silla o en el suelo. Acostarse no se recomienda ya que esta posición puede causar más tensión en los pulmones.
- Debe permanecer Inclinada hacia adelante descansando en otra persona o sobre una mesa. También se recomienda que se levante los brazos y apoye las manos sobre la cabeza, mientras respira lentamente para coger más aire. Estas posiciones promueven una mayor entrada de aire a los pulmones.
- Si los síntomas no mejoran después de seguir el manejo indicado, hay que acudir inmediatamente al servicio medico


