Día de La Atención Primaria en Salud: La Atención Más Cercana A La Comunidad
El 12 de abril se celebra el día de la Atención Primaria y Asmet Salud EPS, se une a esta fecha especial, para resaltar la importancia que tiene esta estrategia, pues permite un contacto más cercano entre las IPS y la población, enfocando la mayoría de los esfuerzos y recursos en la promoción de la salud, en lugar de enfocarse en el tratamiento de la enfermedad. Para ello, nos unimos a la promoción y fortalecimiento de la cultura del auto cuidado, a fin de garantizar un mayor nivel de bienestar de nuestros afiliados.
¿Qué es la atención primaria en salud?
Es la puerta de entrada de nuestros afiliados al sistema de salud, es el primer contacto que ellos tienen con los trabajadores de la salud y por ende al acceso a la prestación de los servicios en salud. Aborda la promoción de la salud y prevención de la enfermedad, mediante un conjunto de intervenciones para cada uno de los usuarios, según su momento de curso de vida, con el fin de potenciar o fortalecer sus capacidades para el cuidado de la salud, minimizar el riesgo de enfermar o derivarla oportunamente a rutas de grupos de riesgo o a los servicios de salud requeridos para el manejo de su condición en salud.
La atención primaria en salud se apoya en las rutas integrales de atención, entre ellas, la ruta de atención integral para la promoción y mantenimiento de la salud, que busca atender a las personas desde que nacen y hasta que llegan a la vejez a través de 4 grupos de actividades que permiten el seguimiento continuo su estado de salud, procurando que las personas se mantengan sanas, promocionando el autocuidado mediante la adopción de hábitos de vida saludable y realizando el diagnostico de alteraciones o enfermedades de manera oportuna. Estas actividades son:
- Valoraciones integrales: son consultas o chequeos realizados por el médico general, enfermeros y odontólogos, según el ciclo de vida de la persona, así: primera infancia (de 0 a 5 años), Infancia (de 6 años hasta los 11 años), Adolescencia (de 12 años hasta los 17 años), juventud (de 18 a 28 años), Adultez (de 29 a 59 años) y Vejez (de 60 años en adelante). En estas consultas, el médico/yo enfermera valoran en la primera infancia, infancia, adolescencia y juventud, el crecimiento y desarrollo físico, motriz, cognitivo y socioemocional. De igual manera, el estado nutricional, las prácticas alimentarias, la salud auditiva y comunicativa, la salud visual, la salud sexual, la salud reproductiva, la salud mental, la dinámica familiar, el contexto social y las redes de apoyo social y comunitario, como apoyo al desarrollo integral de las personas; y el profesional de odontología revisa todas las estructuras de la boca y los dientes.
- Actividades de detección temprana: que son aquellas que permiten identificar en forma oportuna la presencia de enfermedad. Estas son importantes por que un diagnóstico rápido, permite un tratamiento oportuno, lo que disminuye la duración y el daño causado por la misma, evitando secuelas, incapacidad y muerte. Entre estas actividades están las pruebas o tamizajes para la detección de cáncer de cuello uterino (citología, ADN-VPH); cáncer de mama (mamografía); cáncer de próstata (antígeno prostático y tacto rectal); cáncer de colon (sangre oculta en heces); las pruebas para detección de infecciones de transmisión sexual (como el VIH y la Sífilis); y los exámenes o tamizajes para identificar enfermedades cardiovasculares y metabólicas.
- Actividades de protección específica: que son aquellas que brindan a las personas, protección frente a un riesgo determinado en enfermar, por ejemplo, para evitar el riesgo de contraer varicela o sarampión, está la vacunación; para evitar la caries, los cálculos de los dientes o la placa bacteriana, está la aplicación de sellantes, aplicación de flúor, la profilaxis y remoción de placa bacteriana y el detartraje supragingival; para evitar embarazos no deseados, está la asesoría en planificación y la entrega de métodos anticonceptivos como el implante subdérmico, las inyecciones, las pastillas, la T de cobre, la ligadura o la vasectomía.
- Educación para la salud: Esta se realiza de acuerdo a la necesidad de los afiliados y sus familias, también depende de los resultados de la valoración integral que realice el médico o la enfermera y su propósito es generar consciencia en las personas de la importancia del autocuidado y de las pautas para conseguir o mantener su buena salud, para lo cual deben incorporar en sus rutinas buenos hábitos, como la equilibrada alimentación, la actividad física, el cepillado de dientes, la buena higiene corporal, entre otros y también se les comparten los signos y síntomas de las enfermedades más frecuentes según su curso de vida, de tal manera que puedan identificarlos tempranamente y acudir al médico de inmediato.
Aspectos particulares a tener en cuenta por momento de curso de vida:
Atención en primera infancia: en este momento del curso de vida, los niños y niñas tienen su mayor desarrollo cerebral y necesitan de la interacción con el ambiente y mucha estimulación por parte de sus padres o cuidadores. Por lo tanto, cada semestre debe ser llevados a la IPS para que el médico o la enfermera les valúen su crecimiento y desarrollo físico, motor, cognitivo y social; los riesgos a las que puedan estar expuestos para organizar con los familiares el mejor plan de cuidado. De igual manera, para los recién nacidos y hasta los dos años, el personal de salud informara sobre la importancia de la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses y complementaria hasta los dos años y sobre como los cuidadores pueden detectar alteraciones del desarrollo. También debe procurar que los niños y niñas menores de 5 años reciban todas las vacunas y refuerzos y después del primer año, cada seis meses se deben llevar al odontólogo para la aplicación de sellantes, flúor y para que les hagan la limpieza de sus dientes, entre otras.
Atención en la Infancia: los niños y niñas entre los 6 y los a 11 años no son del todo independientes y necesitan apoyo de sus padres o cuidadores para el cuidadoso en su salud. Las atenciones en salud que deben recibir son las mismas de la primera infancia, pero ahora, de manera adicional, se deberán identificar factores y conductas de riesgo que puedan ser corregidas antes de que se presenten afectaciones importantes en la salud, principalmente en torno a modos, condiciones y estilos de vida, como por ejemplo la búsqueda de anemia en niñas a través de la toma de hemoglobina.
Atención en la Adolescencia: en esta etapa, se presentan importantes y rápidas transformaciones a nivel de procesos psicológicos, sociales, cognitivos, físicos y sexuales que van a marcando su desarrollo como adulto. Ya hay mayor autonomía, independencia y se empieza a consolidar su identidad. Por lo tanto, es una edad critica porque son muy vulnerables principalmente de su entorno social y es cuando inician los malos hábitos como el consumo de alcohol, tabaco o cigarrillo, drogas ilegales; el inicio de relaciones sexuales sin condón y sin el uso de métodos anticonceptivos seguros. Estos y otros riesgos deben buscarse e identificarse tempranamente, con el fin de que el adolescente adopción estilos de vida saludables y prácticas de cuidado protectoras de su salud. A partir de los 15 años se empiezan entonces a realizar pruebas para detectar infecciones de transmisión sexual como la Sífilis y el VIH; se da asesoría sobre anticoncepción y se entregan métodos anticonceptivos como pastillas, inyecciones o el implante subdérmico. Hablemos un poco más a fondo de dos atenciones claves que pueden iniciar en esta edad:
Atención en planificación familiar: En esta consulta, hombres y mujeres pueden recibir asesoría sobre métodos anticonceptivos y escoger el que más les convenga; de igual manera se dan recomendaciones para unas prácticas sexuales seguras, con el fin de evitar embarazos no deseados, disminuir el aborto peligroso, prevenir infecciones de transmisión sexual, entre otras.
Asistencia materno perinatal: Una vez el embarazo se confirma y la mujer decide tener a su hijo, debe iniciar de inmediato su preparación para la maternidad, independientemente de si ya ha tenido o no más hijos. Aunque el embarazo no es una enfermedad, si es una etapa de especial vulnerabilidad para la salud materno-fetal, pues el riesgo de complicarse es alto, por ejemplo, de desarrollar hipertensión y otras enfermedades que se desarrollan durante el embarazo. Por lo que el seguimiento de la embarazada es fundamental para salvar su vida y la de su bebe.
Atención en la juventud: La juventud comprende desde los 18 hasta los 28 años, es el momento de consolidación de la autonomía intelectual, física, moral, económica, social y cultural, lo que se evidencia en actitudes de seguridad, poder y dominio. En esta etapa, las personas se enferman con menos facilidad y menor frecuencia que los niños, y si sucede, en general, lo superan rápidamente y esto hace que asuman más riesgos, como tatuarse y en especial frente a su salud sexual y reproductiva, puesto que muchos de ellos, por ejemplo, suelen tener varias parejas sexuales al tiempo y no usar condón con ninguna de ellas; estas situaciones disparan a esa edad el riesgo de contraer un VIH, una sífilis u otra infección sexual; al igual que una Hepatitis B, Hepatitis C, quedar en embarazo sin planearlo y tener infecciones en genitales que puedan desarrollar más adelante un cáncer, por ejemplo infecciones por el Virus del Papiloma Humano que pueden causar cáncer de cuello uterino o ano. Por lo tanto, es importante consultar cada año al médico y asistir a las jornadas de tamización.
Atención en la Adultez: La adultez comprende de los 29 a los 59 años. Esta es la etapa en donde se empiezan a manifestar enfermedades como el cáncer, la hipertensión, la diabetes, la obesidad, el VIH/SIDA, entre otras, dependiendo de los hábitos de vida que tuvo cada persona durante su niñez, adolescencia y juventud. Ya entonces ya el enfoque esta mas dirigido a la captación tardía de estas enfermedades, a su tratamiento y rehabilitación.
Atención en la Vejez: a partir de los 60 años, el abordaje de la salud está centrado en la promoción del envejecimiento saludable o activo y mantenimiento de la funcionalidad; el control de enfermedades crónicas como la hipertensión, la diabetes, el cáncer, con miras a prevenir la discapacidad, dependencia y muerte prematura.
La Atención Primaria con enfoque:
Prestación de servicios de salud a personas con discapacidad: Según el Ministerio de Salud y de Protección social, se entiende como personas en condición de discapacidad a aquellas “personas que presentan deficiencias físicas, mentales, intelectuales o sensoriales a largo plazo que, al interactuar con el entorno, encuentran diversas barreras, que pueden impedir su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con los demás ciudadanos”. Con base en esto, se debe garantizar la atención preferencial de los usuarios con algún tipo de limitación, potenciar sus habilidades y destrezas según su capacidad, evitando que su condición le dificulte alcanzar el más alto grado de salud posible, interviniendo en otros factores que puedan aparecer y empeorar su situación en salud, buscando romper esas barreras de acceso y realizando los ajustes requeridos acorde a la resolución 1904/2017, como son:
- El espacio físico: para que la persona con discapacidad pueda estar en cualquier lugar esto incluye:
- Rampas de acceso en la entrada del edificios o consultorios.
- Adecuar pisos, patios, pasillos, escaleras y plataformas con superficies estables y homogéneas.
- Guías en el piso para conducción de personas con discapacidad visual.
- Puntos de atención al público: al nivel de persona en silla de ruedas.
- Puertas de acceso con ancho y altura suficiente para tránsito de estos usuarios
- Servicios higiénicos accesibles (puerta de acceso, barras de apoyo, etc.).
- Ascensor cuando los espacios de atención están en otros pisos o mantenerlos en el primer nivel.
- La forma en que se atiende a las personas en condición de discapacidad: todas las personas merecen un trato cortés y digno, recibir una actitud amable y solidaria, además tienen derecho a que se mantenga la confidencialidad de la información durante el proceso de atención en salud, y que se respete la toma de sus decisiones frente al cuidado y mantenimiento de su salud
- Las formas de entregar la información para que la persona en condición de discapacidad pueda recibirla y comprenderla: en algunos casos se requiere una persona acompañante de apoyo, para que en su calidad de interprete, y escucha, su apoyo esté relacionado con la comunicación, comprensión de la información y sus consecuencias y/o manifestación de la voluntad y preferencias personales, sin pretender sustituir la voluntad de la persona con discapacidad.
- Los avisos (señalética) que permitan que la persona con discapacidad comprenda el sitio donde se encuentra y que va hacer ahí: Adoptar señalética y paneles de información sobre el entorno, la distribución del interior del edificio, ubicación de ciertos recintos, vías de evacuación, zonas y formas de atención etc.
Atención a personas en condición de víctima de violencia y/o del conflicto armado: La atención primaria en salud para las personas en condición de víctimas de violencia, población en condiciones de desplazamiento forzado, migrantes, población desmovilizada entre otras, debe tener el propósito de garantizar las intervenciones y atenciones integrales que deben recibir estas personas, con el fin de poder asegurarles el acceso efectivo a los servicios que requieran buscando obtener y encontrar los medios para que retomen su seguridad física, emocional, sexual, social y contribuir de esta manera, al restablecimiento de sus derechos, permitiendo reintegrarse a su vida cotidiana, recuperarse de las heridas, físicas y emocionales que hayan podido darse, y puedan acceder a los procesos de justicia y reparación.
La atención primaria en salud pública. La atención primaria dentro de los eventos o enfermedades de interés en salud publica también desarrolla un papel esencial, pues a través de la atención primaria en salud se busca:
- Conocer las causas de una enfermedad para evitar así su difusión y propagación mediante medidas de control eficaces, eficientes y que ocasionen los mínimos impactos a la población.
- Permite conocer mejor las características de una enfermedad y cuáles son los factores que condicionan su aparición, permitiendo poner en práctica las medidas más eficaces, eficientes y aceptadas por la población interviniendo el origen del problema
- Ayudar a detectar enfermedades nuevas.
- Mejorar el conocimiento de la comunidad, para enfrentar la situación, disminuyendo los efectos sobre la salud como consecuencia de emergencias, desastres, brotes o epidemias, aumentando los factores protectores de las personas frente a la enfermedad.
Por todo lo anterior, la atención primaria en salud es una estrategia integral para mejorar la salud de las personas y comunidades, que no solamente incluye al sector salud para que sea efectiva, pues involucra otros sectores sociales (educación, vivienda, seguridad social, etc.) y que en su rol de contacto con los usuarios, su ejecución e implementación no depende solo de los profesionales de la salud, sino que requiere en gran medida del papel que desempeñan todas las personas frente al cuidado de su salud, de la participación y utilización de los servicios de atención en salud en forma oportuna, incluso antes de que se presente una enfermedad, asistiendo y realizando las actividades programadas en las rutas de atención integral, especialmente la ruta para la promoción y mantenimiento de la salud que es la que dispone intervenciones a la población sana para que permanezca saludable a lo largo de la vida.


