Día Mundial del Sueño
- Datos de la Organización Mundial de la Salud revelaron que el 40% de la población mundial duerme mal.
- En Colombia el 59% de la población padece algún trastorno de sueño y el 45 por ciento de la población requiere de pastillas para descansar.
El 17 de marzo se celebra el día mundial del sueño, y Asmet Salud EPS se une a esta fecha para recordar lo valiosa que es esta actividad para la vida, resaltar los beneficios de un sueño bueno y saludable y hacer un llamado de atención sobre los problemas relacionados con los trastornos del sueño.
¿Qué es el Sueño?
El sueño es un período de inconsciencia durante el cual el cerebro permanece sumamente activo, constituye una parte integral de la vida cotidiana, una necesidad biológica que permite restablecer las funciones físicas y psicológicas esenciales para un pleno rendimiento.
¿Por qué es importante el sueño?
El sueño es importante para garantizar el descanso del cuerpo y de la mente, un sueño adecuado ayuda a pensar claramente, reaccionar rápido y reforzar nuestra memoria. El dormir bien se relaciona con el control de la respuesta inflamatoria, la regularización vascular, el procesamiento emocional, favorece la regeneración celular y cutánea, facilita la oxigenación de la sangre en nuestro organismo; Dormir lo suficiente puede traerte muchos beneficios. Puede ayudarte también a:
- Enfermarte con menos frecuencia.
- Mantenerte en un peso saludable.
- Reducir el riesgo de tener problemas graves de salud, como obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares, mentales, cambios metabólicos y cáncer
- Disminuir el estrés y mejorar el estado de ánimo.
- Pensar con más claridad y desempeñarte mejor en el trabajo y en los estudios.
- Llevarte mejor con los demás.
- Tomar mejores decisiones y evitar accidentes
La importancia del sueño por momento de cursos de vida
Primera Infancia (0 a 6 años) Los bebes más pequeños necesitaran más horas del sueño por encima de 17 horas, y a medida que crecen se irán reduciendo esa necesidad y será de 12 a 14 horas, la importancia del sueño en esta etapa es favorecer la formación de huesos, incremento de la musculatura, el crecimiento de la mayor parte de los órganos internos y el fortalecimiento del sistema inmunológico. Mientras duerme, el cuerpo de tu bebé sintetiza proteínas y forma glóbulos rojos; estos procesos son necesarios para la formación y oxigenación de tejidos y desarrollar su capacidad de aprendizaje.
Infancia: (6 a 11 años) Los niños en esta etapa necesitan de 9 a 12 horas de sueño nocturno. La importancia de que los niños, logren la cantidad de horas de sueño recomendada con regularidad se vincula con un mejor estado de salud, que incluye una mejora en la atención, la conducta, el aprendizaje, la memoria, aumenta su capacidad de concentración, se mejora su humor, la flexibilidad para adaptarse a situaciones nuevas, y la capacidad para controlar las emociones por tanto tienen más energía y deseos de aprender, lo que se traduce, en una buena calidad de vida y salud física y mental.
Adolescentes: (12 a 17 años) Los adolescentes necesitan de 8 a 10 horas de sueño por la noche, pero muchos de ellos no las duermen. Los adolescentes necesitan dormir para: prestar atención y aprender en sus centros de estudios, mejorar su rendimiento atlético, crecer y desarrollarse con normalidad, estar sanos.
Jóvenes y Adultos: (18 a 59 años) Los adultos necesitan de 7 a 8 horas de sueño cada noche para estar bien descansados, sin embargo, la mayoría de la gente duerme menos de esa cantidad de horas. El sueño es importante en estas etapas ya que dormir le da al cuerpo y al cerebro tiempo para recuperarse del estrés del día. Después de una buena noche de sueño, las personas adultas se desempeñan mejor y son mejores para tomar decisiones. Dormir ayuda a sentirse más alerta, optimista y a tener una mejor relación con las personas.
Adultos mayores: (60 años y más) Los adultos mayores necesitan dormir aproximadamente de 7 a 9 horas diarias. La importancia del sueño en la tercera edad se relaciona con tasas más bajas de enfermedad y muerte porque ese tiempo de descanso y recuperación parece reducir la probabilidad de contraer hipertensión y/o diabetes y otras alteraciones de la salud.
¿Qué problemas causa el no dormir bien?
No dormir lo necesario está asociado a accidentes, desastres industriales, así como errores médicos y profesionales, a mayor mortalidad y menor calidad de vida y productividad; restar tan solo una hora de sueño puede hacer que sea difícil concentrarse al día siguiente y enlentecer el tiempo de respuesta; los estudios también indican que la falta de sueño hace que tomemos malas decisiones y asumamos riesgos innecesarios, el sueño también afecta al estado de ánimo; si no dormimos suficiente estaremos más irritables y eso afectará a nuestro comportamiento y relaciones.
Otras consecuencias de no dormir bien son:
- Mayor riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer.
- Envejecimiento prematuro de la piel
- Estar somnoliento hace que aprender sea más difícil y afecta a la memoria a corto y largo plazo.
- Riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes, obesidad
- Mal funcionamiento del sistema inmune
- El cansancio se asocia con malas decisiones que ponen vidas y finanzas en peligro.
- El cansancio lleva a problemas gastrointestinales, dolor de cabeza, problemas para lidiar con el dolor
- Los ciclos de sueños alterados producen inflamación, que puede empeorar el asma, la artritis y otras enfermedades
- problemas de salud mental: No dormir bien afecta la memoria, la capacidad de atención y hasta se puede aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades como demencia tipo Alzheimer, ansiedad y depresión.
Enfermedades asociadas al sueño: Algunos trastornos dificultan un sueño beneficioso y correcto para que nuestro organismo pueda estar a pleno rendimiento. Entre ellos están:
- Apnea: Trastorno de la respiración en la cual esta se detiene por 10 segundos o más mientras duerme.
- Insomnio: El insomnio es la dificultad que tiene una persona para dormir. Puede ser de tres tipos:
- Dificultad de una persona para conciliar el sueño. Que una persona se despierte varias veces a lo largo de sus horas de sueño. Que una persona se despierte tiempo antes del que realmente tenía planificado.
- Pesadillas: Es un trastorno del sueño que es más frecuente en niños de entre 4 y 12 años, y que se produce durante la fase REM del sueño (es decir, cuando hay imágenes y movimientos rápidos de ojos). Aunque eso no quiere decir que los adultos se libren de ellas. Las pesadillas, se deben en muchas ocasiones, a una reproducción de nuestros miedos, plasmados y llevados a nuestro momento de descanso.
- Sonambulismo: Es un trastorno del sueño que destaca por “despertar” la actividad motora del individuo. Es decir, la persona estará completamente dormida, pero podrá andar y realizar tareas cotidianas, aunque realmente su pupila no esté viendo lo que es real. Se dice que es más común en niños y adolescentes. Pero puede producirse en cualquier persona, que haya padecido en su infancia este problema. No sé sabe por qué existe y tampoco hay un tratamiento realmente eficaz al problema.
- Hablar por la noche: Otro trastorno del sueño, es el de las personas que hablan en sueños. Eso hace que el sueño no sea tan reparador, ya que estamos exponiendo a una carga adicional a nuestro aparato respiratorio y cuerdas vocales.
- Bruxismo: es “rechinar” los dientes mientras se duerme.
¿Cómo se diagnostican los trastornos del sueño?
Dependiendo de la situación, el diagnóstico puede incluir: examen físico completo, evaluación de los hábitos de sueño y estudio del sueño.
Tratamiento: Los posibles tratamientos para los trastornos del sueño involucran: fármacos o sedantes, somníferos, infusiones relajantes, terapias de conducta, y cambios en el estilo de vida.
¿Qué hacer si se sospecha de un trastorno de sueño?
Es importante reconocer que si no se está durmiendo se tiene enormes riesgos para la salud por lo que, ante la sospecha de tener algún trastorno del sueño, se debe consultar al médico, no auto medicarse y seguir las recomendaciones.
Para tener una buena higiene del sueño:
Consejos para adultos
- No cenar mucho antes de ir a dormir.
- Ir a dormir siempre a la misma hora. Y también levantarse a la misma hora.
- Tener una habitación ventilada
- Antes de ir a dormir no hacer ejercicio fuerte
- no estar con videojuegos, o frente al computador mínimo dos horas antes de acostarse
- Tomar medidas para evitar insectos en la habitación.
- Cerrar la puerta a los problemas y las divagaciones.
- No fumar, beber alcohol ni café antes de dormir.
- Tener colchón y almohadas adecuadas
- Manejar el estrés y la ansiedad
- Si se hacen siestas, éstas no deben exceder de los 30 minutos.
- Utilizar ropa de cama cómoda.
- Bloquear todos los ruidos molestos y eliminar la mayor cantidad de luz posible.
- No utilizar la cama para comer, estar frente al computador o jugando videojuegos etc.
Consejos para niños
- Al igual que los adultos, los niños también deben tener un horario fijo para dormir y despertase. Idealmente los menores de 12 años deberían acostarse antes de las 9 de la noche.
- Los niños tienen un horario de siesta apropiado para cada edad y es conveniente que no se excedan.
- Establecer una rutina constante y positiva para la hora de dormir (por ejemplo, cepillarse los dientes, cantar una canción de buenas noches o leer algún cuento corto para dormir).
- El dormitorio debe ser un lugar agradable para dormir: fresco, oscuro y silencioso.
- Es importante animar a que los niños se duerman de forma independiente.
- Los niños deben evitar la exposición a luz brillante antes de acostarse y durante la noche. Por el contrario, la exposición a la luz sí que es beneficiosa por la mañana.
- Evitar que los niños realicen comidas pesadas o ejercicio cuando se acerque la hora de dormir.
- Mantener todos los dispositivos electrónicos (TV, computadores, celulares, tabletas fuera del dormitorio del niño y limitar el uso de estos antes de acostarse.
- Evitar el consumo de cafeína y el chocolate.
- Intentar que los niños tengan un horario diario regular, incluido el de las comidas.
¿Cuáles son algunos mitos sobre el sueño?
Mito: Roncar es un problema común, en especial en los hombres, pero no es perjudicial
Realidad: Si bien roncar podría ser inofensivo para la mayoría de las personas, para algunas es un síntoma de un trastorno que pone en riesgo su vida, llamado apnea del sueño.
Mito: A medida que se envejece, se necesitan menos horas de sueño.
Realidad: Los especialistas en el sueño recomiendan a la mayoría de los adultos dormir de 7 a 9 horas. Si bien los patrones de sueño pueden cambiar con la edad, la cantidad de sueño que necesita el organismo no suele cambiar.
Mito: Dormir 5 horas es suficiente
Realidad: al dormir poco, el cerebro está cansado y hace un mayor esfuerzo, lo que deriva en alteraciones en el estado de ánimo o alteraciones de la salud
Mito: Es recomendable dormir siesta
Realidad: Las siestas en general no deben ser necesarias. Por lo tanto, si una persona requiere una habitualmente, es posible que sufra de algún tipo de patología del sueño, lo que produce una sensación poco reparadora, independientemente de la cantidad de horas que duerma.


