Logo gov.co
ingles

Día Mundial del Linfoma

03/20/26
Comparte:

En todo el mundo, más de 735.000 personas son diagnosticadas con linfoma cada año, según datos de la Lymphoma Coalition, una red mundial de unas 80 organizaciones en más de 50 países que brinda información y apoyo a pacientes con linfoma.

En Colombia, según la Cuenta de Alto Costo (CAC), en el periodo comprendido del 2 de enero del 2020 al primero de enero de 2021, se reportaron 15.296 casos prevalentes de Linfoma No Hodking (LNH) y 3.907 de linfoma Hodgkin (LH) entre las personas con 18 o más años. Entre los casos de Linfoma No Hodking, ocurrieron 1.500 fallecimientos, por todas las causas; para el linfoma Hodgkin esta cifra fue de 154 muertes.

A mayo del 2023 Asmet reportó un total de 592 usuarios con diagnóstico de linfoma, de ellos el 46% pertenecen al género femenino (274 casos), y el 54% pertenecen al género masculino (318 casos). Del total de casos 160 usuarios tienen diagnóstico de linfoma de Hodking, y 432 usuarios padecen linfoma no Hodking.

Los cinco departamentos con mayor número de casos son en su orden los siguientes: Cauca con 117 casos, Risaralda con 94 casos, Caldas con 66 casos, Caquetá con 65 casos y Quindío con 51 casos.

El 15 de septiembre se celebra el Día Mundial del Linfoma y Asmet se une a esta fecha con el propósito de informar a la población sobre este tipo de cáncer, y sensibilizarla para que sepa reconocer señales de alarma que conduzcan a una consulta médica oportuna, y así, permitir un diagnóstico temprano para lograr un tratamiento en el menor tiempo posible.

 

¿Qué es el linfoma?  Linfoma es el término que se utiliza para agrupar ciertos tipos de cáncer que se originan cuando las células llamadas linfocitos, se descontrolan debido a una mutación, y empiezan a dividirse de manera anormal o no mueren cuando deberían hacerlo, y terminan acumulándose en diversas partes del cuerpo.

Los linfocitos son un tipo de glóbulo blanco que hace parte del sistema linfático el cual se encarga de generar la defensa del organismo contra las infecciones, este sistema se compone de órganos como la medula ósea, el timo, el bazo, las amígdalas, y los adenoides; los nódulos o ganglios linfáticos, y la linfa, que es un líquido que circula por una red de vasos linfáticos que son similares a los vasos sanguíneos. 

En condiciones normales, cuando ocurre una infección, los linfocitos normales se acumulan e inflaman de forma temporal los ganglios linfáticos (zona axilar, inglés y cuello, principalmente) donde les resulta más fácil luchar contra la infección. En las personas con linfoma, los linfocitos enfermos se acumulan de manera exagerada y permanente en los ganglios linfáticos, aunque también pueden acumularse en otras partes del sistema linfático, como el bazo, o incluso fuera del sistema linfático (pulmones, hígado, etc.).

 

¿Cuántos tipos de linfoma hay? Existen muchos tipos de linfomas, los principales son:

  • Linfoma de Hodking el cual se caracteriza porque se propaga de forma ordenada de un grupo de ganglios linfáticos a otros, también se conoce con el nombre de enfermedad de Hodking, es el tipo de linfoma más frecuente en adolescentes y adultos jóvenes, con el tratamiento adecuado más del 80% de los casos puede ser curado.
  • Linfoma no Hodking el cual se disemina a través del sistema linfático de forma desordenada, afecta más a adultos que a jóvenes.

 

El linfoma de Hodgkin y el linfoma no Hodgkin provienen de dos tipos distintos de linfocitos, se dividen en diferentes subtipos, y además responden de forma diferente al tratamiento.

Clasificación según el pronóstico. De acuerdo a su comportamiento, los linfomas se clasifican en: indolente, agresivo y altamente agresivo

  • Linfomas indolentes o de bajo grado (por ejemplo, el linfoma folicular, linfoma marginal, linfoma linfocítico), estos tienden a crecer de manera lenta aun sin recibir tratamiento, no suelen presentar síntomas, a menudo se diagnostican de forma casual, cuando el paciente ha consultado por otra causa, o en un chequeo de rutina, por lo general no tienen cura, pero las personas pueden estar sin tratamiento y llevar una vida normal durante muchos años y solo se tratan cuando dan síntomas. Esto no quiere decir que no exista tratamiento, solo que en muchos casos no es necesario iniciar un tratamiento en el momento del diagnóstico.
  • Los linfomas agresivos crecen más rápidamente. Entre ellos se encuentran: el linfoma difuso de células grandes, linfoma de Hodgkin, linfoma de Burkitt, linfoma T periférico, entre otros. Son potencialmente curables, pero sin tratamiento, la esperanza de vida de estos pacientes es de semanas o meses, a menudo presentan síntomas.
  • Linfomas muy agresivos. tienen un comportamiento muy agresivo a corto plazo, son de rápido crecimiento, invasivos y de comportamiento maligno, produciendo síntomas en breve plazo y dañando al organismo del paciente de forma progresiva, es necesario reconocerlos rápidamente para evaluar y tratar al paciente con rapidez para evitar la muerte.

 

¿Cuáles son las causas y los factores de riesgo? no existe una causa clara que describa porqué se desarrolla un linfoma, pero se considera que existen ciertos factores que provocan que algunas personas tengan mayor probabilidad de desarrollarlo, entre ellos están: 

  • Sistema inmune o de defensa debilitado. Esto puede ocurrir por infecciones como el VIH/SIDA, tratamientos para algunas enfermedades, medicamentos para evitar rechazo de órgano trasplantado, enfermedades hereditarias y enfermedades autoinmunes.
  • Presencia de cierto tipo de infecciones.  infecciones como Virus de Epstein-Barr, Virus linfotrópico T humano (HTLV-I), Virus de la hepatitis C y Helicobacter pylori entre otros.
  • Tratamiento previo para otro cáncer.
  • Edad avanzada.
  • Tener un familiar directo que haya padecido un linfoma es un factor que aumenta el riesgo de padecerlo

 

¿Cuáles son los signos y síntomas? Los signos y síntomas del linfoma pueden incluir:

  • Hinchazón indolora de los ganglios linfáticos en el cuello, las axilas o la ingle
  • Fatiga persistente
  • Fiebre
  • Sudores nocturnos
  • Dificultad para respirar
  • Pérdida de peso sin causa aparente
  • Picazón en la piel

 

¿Cuáles son las señales de alarma? Los síntomas mencionados se constituyen en alertas por los cuales se debe acudir a consulta médica, otros síntomas de alarma son:

  • Tos seca y dificultad para respirar
  • Hinchazón del cuello y las extremidades inferiores
  • Dolor en el abdomen, el pecho o los huesos
  • Abdomen hinchado
  • Sensación de estar lleno después de comer solamente una pequeña cantidad de alimentos
  • Cambios en la piel (parches y nódulos)

¿Qué hacer ante la sospecha e linfoma? Es de aclarar que, aunque se presenten los síntomas, no significa que la persona tenga linfoma, pues puede indicar otra enfermedad, aun así, ante su presencia, es mejor no restarle importancia y asistir a consulta médica, no automedicarse y seguir con las indicaciones que brinda el personal de salud.

¿Cómo se diagnostica el linfoma?  el diagnostico de linfoma se basa en una exploración física completa, y biopsia de ganglios linfáticos, también pueden solicitarse exámenes de sangre, pruebas de imágenes diagnósticas, aspirado y biopsia de medula ósea, entre otros, para determinar el tipo de linfoma que presenta el paciente y cuál es el tratamiento más indicado en cada caso.

¿Cuál es el tratamiento del linfoma? las opciones de tratamiento se basan en el tipo y estadio del linfoma, y la edad y salud general del paciente. En los casos en los que el linfoma es del tipo indolente, el tratamiento será la vigilancia activa, basado en esperar y observar; para aquellos linfomas que, si requieren tratamiento, este puede incluir: 

  • Quimioterapia: la quimioterapia, utilizada sola o en combinación con la radioterapia, es uno de los principales métodos de tratamiento para el linfoma. Involucra el uso de medicamentos destructores del cáncer que se administran por vía oral o por un acceso venoso.
  • Radioterapia: la radioterapia utiliza radiación de alta energía para reducir el tamaño de los tumores y matar las células cancerosas.
  • Terapia dirigida: es un método que utiliza moléculas producidas en un laboratorio, que tienen como función, unirse a las células de cáncer y destruirlas.
  • Trasplante de células madre: en este tratamiento, la médula ósea enferma es reemplazada con las células madre sanas del propio paciente o con las células madre de un donante, para ayudar a producir una médula ósea nueva.

 

Es fundamental que las personas y sus familias durante todo el proceso de diagnóstico, tratamiento, y control de la enfermedad, reciban una atención humanizada, un trato que los dignifique como personas y se reconozcan que merecen ser tratados con respeto por el solo hecho de ser seres humanos, que reciban además un trato caracterizado por la empatía,  ya que están atravesando un duro proceso durante la vida, como lo es, afrontar un diagnóstico de cáncer, que llena de incertidumbre y angustia y otras emociones, por lo que requieren que sean atendidos en un ambiente de tranquilidad, confianza, confidencialidad, pues así podrán afrontar de mejor manera los retos que desencadena la enfermedad y su manejo. 

¿Cuál es el pronóstico? En términos generales, se estima que alrededor del 60 ? los linfomas se cura, aunque esto va a depender de una serie de factores como la edad y el estado general del paciente, el estadio en que se encuentre la enfermedad en el momento del diagnóstico y, especialmente, el tipo de linfoma del que se trate.

¿Cómo se puede prevenir el linfoma? No existe modo de prevenir la aparición o desarrollo de un linfoma, en general se puede mencionar que se deben intervenir los factores de riesgo, pero esto no garantiza que no se desarrolle. También se recomienda seguir un estilo de vida saludable, que incluye seguir una dieta balanceada y nutritiva, hacer ejercicio físico regularmente, mantenerse en el peso ideal, dormir bien, gestionar adecuadamente las emociones, no fumar ni consumir sustancias psicoactivas, para que en caso de que exista un linfoma, la persona pueda sobrellevar de mejor manera el tratamiento, adicional a estas medidas se recomienda que las personas se familiaricen con su cuerpo, se hagan autoexploraciones para conocer cambios, o se detecten oportunamente señales de alarma, y asistan a chequeos médicos de rutina. 

Medidas de autocuidado. Es importante que las personas con diagnóstico de linfoma cuiden su salud general, pues esto permitirá que el tratamiento sea más exitoso; entre las medidas de autocuidado en el linfoma se encuentran: 

 

Mantener una dieta saludable: Una dieta saludable es fundamental para combatir la enfermedad y los efectos del tratamiento. Se recomienda comer alimentos ricos en nutrientes como frutas, verduras, proteínas y granos enteros.

Mantener una buena higiene:  mantener una higiene adecuada, sirve para prevenir infecciones, que puedan agravar la enfermedad, por eso se recomienda el lavado de manos frecuente con agua y jabón, mantener limpia y organizada la casa. 

Descansar lo suficiente: El descanso permite que el cuerpo se reponga, se revitalice, se recargue de energía necesaria para combatir la enfermedad y recuperarse del tratamiento. 

Evitar la exposición a gérmenes: las personas con linfoma tienen un sistema de defensa o inmunológico debilitado ya sea por la enfermedad o por el tratamiento de esta, lo que los hace más susceptibles a las infecciones.  por eso se debe evitar las multitudes y las personas que están enfermas, y usar tapabocas, entre otras.

Ser adherente al tratamiento. significa cumplir con el plan del tratamiento, como, por ejemplo, tomar los medicamentos según las indicaciones, en horarios, dosis y por el tiempo estipulado, asistir a citas, controles, chequeos, toma de exámenes y otras pruebas de laboratorio y de imágenes, no automedicarse y seguir con las recomendaciones brindadas, esto es muy importante para garantizar el éxito del tratamiento.

Evitar hábitos nocivos. Implica abandonar el consumo de sustancias psicoactivas, como tabaco, alcohol y otras sustancias ya que son muy perjudiciales para la salud, complican la enfermedad y evitan que el tratamiento sea exitoso.

Anticipar posibles cambios físicos: después del diagnóstico de cáncer y antes de comenzar el tratamiento, es el mejor momento para planificar los cambios que pueden darse, como, por ejemplo, la pérdida de cabello.

Pautas de autocuidado para el cuidador: A menudo las personas que tienen un diagnóstico de linfoma, pueden requerir el cuidado especial de una o varias personas para asistirlas en sus diferentes necesidades, y aunque el cuidado prestado se haga con devoción, puede resultar agotador tanto física como emocionalmente, por ello se recomienda lo siguiente: 

  • Adoptar hábitos de vida saludable
  • Mantener una rutina diaria en la medida de lo posible
  • Hacer actividades que disfruta como leer, hacer jardinería, tejer, rompecabezas, etc.
  • Descansar lo suficiente
  • Delegar tareas y responsabilidades a otros miembros de la familia o amigos
  • Dedicar parte del tiempo para relajarse
  • Estar pendiente de la salud física y mental y asistir a controles periódicos.
  • Examinar con honestidad las tareas que se pueden o no realizar
  • Hablar con los demás sobre los problemas
  • Buscar un grupo de ayuda
  • Determinar las tareas que el paciente puede hacer por sí mismo.
  • Permitir que el paciente haga tanto como sea posible

Mitos y realidades sobre el linfoma

Mitos

Realidades

La biopsia puede propagar el cáncer

Es importante tener en cuenta que para que el equipo médico pueda confirmar que un paciente tiene linfoma es necesario realizar una biopsia de un ganglio linfático, por lo que este tipo de creencias podría retrasar y entorpecer la aplicación de un adecuado tratamiento médico.

Los donantes de médula ósea o células madre deben ser familiares del paciente

Para realizar un trasplante de médula ósea o de células madres, no es necesario que el donante sea familiar del paciente con cáncer hematológico3, puede hacerlo incluso un desconocido. Lo importante en este caso es que el donante y el receptor sean compatibles en función de unos marcadores de proteínas específicos en las células.

El linfoma siempre es mortal

Cada paciente es diferente y su pronóstico frente al cáncer depende de factores como su edad, tipo de cáncer, estado de salud y el progreso de su tratamiento, por lo que, en este sentido, no es aconsejable generalizar

El linfoma es contagioso

El cáncer no es una enfermedad infecciosa por tanto no se puede contagiar de una persona a otra; sin embargo hay infecciones que pueden predisponer el desarrollo de un linfoma

Accesibilidad: