Día Mundial de la prevención del Cáncer de Cuello Uterino
El Cáncer de Cuello Uterino es el cuarto tipo de cáncer más frecuente en las mujeres de todo el mundo, con una incidencia estimada de 604 000 nuevos casos y 342 000 muertes
El Día Mundial de Prevención del Cáncer de Cuello Uterino se celebra el 26 de marzo de cada año y Asmet Salud EPS se une a esta fecha para sensibilizar a la población acerca de esta enfermedad, la importancia de la detección temprana para prevenirla, tratarla y curarla.
¿Qué es el cáncer de cuello uterino? es el cáncer que se origina en las células de la zona que conecta el útero con la vagina, llamada cuello del útero, o cérvix. Este tipo de cáncer está causado por diferentes tipos del virus del papiloma humano(VPH), el cual es un virus muy frecuente tanto en hombres como en mujeres que se adquiere por contacto piel a piel y por medio de relaciones sexuales. Cabe aclarar que no todos los tipos de este virus causan cáncer, unos son responsables de las verrugas genitales, y otros no causan ningún padecimiento.
Para comprender mejor el tema de cáncer de cuello uterino revisemos el siguiente caso:
Ana es un mujer de 29 años de edad, que inicio su vida sexual activa a los 14 años de edad, y ha tenido diversas parejas sexuales, (como dato es que ella nunca ha utilizado preservativo en las relaciones sexuales), ella nunca había ido a realizarse una citología pues consideraba que era innecesaria pues no tenía ningún síntoma que le hiciera sospechar de que algo estuviera mal, pero por consejo de una vecina se decidió a asistir a la toma de este examen, y ya que ella se consideraba sana no reclamó los resultados en el tiempo que le indicaron, sin embargo, recibió una llamada de su IPS avisándole que tenía que ir a consulta, ya en la consulta le informaron que los resultados de su citología habían salido alterados y que tenían que corroborar la presencia de células anormales, por lo cual le enviaron a colposcopia más biopsia, los cuales confirmaron la presencia de cáncer en su estadio más temprano. Afortunadamente recibió tratamiento, y fue exitoso, Ana cumplió al pie de la letra el tratamiento ordenado, pues tuvo miedo de perder la vida y dejar a su hogar sufriendo con su pérdida, ahora Ana está en revisiones regulares para asegurarse que el cáncer no ha regresado y esté totalmente controlado.
De este caso hay varias consideraciones a tener en cuenta:
La primera es la edad, muchas veces se cree que el cáncer solo les da a mujeres de edad avanzada y esto no es cierto, con el inicio temprano de relaciones sexuales también aumenta el riesgo de contraer la infección por el virus del papiloma humano (VPH) que es el principal responsable de la mayoría de los casos de cáncer de cuello uterino, este virus es altamente contagioso y se adquiere por medio de las relaciones sexuales no protegidas con el uso del condón, aunque también basta el contacto con secreciones genitales, aun cuando no haya penetración, y si bien en la mayoría de los casos pasan muchos años para desarrollar lesiones cancerígenas, cada vez es más frecuente observar mujeres jóvenes con indicios de enfermedad.
Se debe señalar que el cáncer en sus fases iniciales no genera síntomas, de hecho, el cáncer de cuello uterino evoluciona lentamente, y antes de convertirse en cáncer existe una transformación de las células que recubren el cuello uterino, estas lesiones se denominan lesiones pre cancerígenas, que sin tratamiento adecuado evolucionan a la enfermedad, cuando el cáncer está en un estadio más avanzado puede generar los siguientes síntomas:
- Sangrado vaginal después de las relaciones sexuales, entre períodos o después de la menopausia
- Flujo vaginal y con sangre que puede ser abundante y tener un olor fétido
- Dolor pélvico o dolor durante las relaciones sexuales
- Otras señales pueden ser: hinchazón de las piernas, problemas para orinar o para evacuar, sangre en la orina
- Ana no presentaba signos y síntomas evidentes, pero se estaba desarrollando la enfermedad de forma lenta y progresiva.
Las posibilidades de desarrollar Cáncer de Cuello Uterino se relacionan en su mayoría a la infección con el virus del papiloma humano, quien a su vez tiene más probabilidad de adquirirse por los siguientes factores de riesgo:
- Múltiples parejas sexuales sin usar protección (uso de condón)
- Actividad sexual a edad temprana
- Tener otras infecciones de transmisión sexual (ITS)
- Sistema inmunitario debilitado
En el caso de Ana ella presentaba los dos primeros factores de riesgo, aunque tenerlos no necesariamente implica que se vaya a desarrollar el cáncer, solo aumenta las probabilidades.
Aunque Ana no presentaba ningún signo o síntoma, debía hacerse pruebas de detección temprana, o tamizajes, esto con el fin de identificar tempranamente señales precancerosas o cáncer aun cuando no haya síntomas. En Colombia, la resolución 3280 mediante la ruta de atención integral para la promoción y mantenimiento de la salud, establece los siguientes tamizajes para la detección temprana de cáncer de cuello uterino:
Citología: Se deben tomar este examen las mujeres de 25 a 29 años, con la frecuencia 1 – 3 – 3 (cada 3 años) ante resultados negativos.
Pruebas de ADN- VPH: Esta prueba se realizar a todas las mujeres entre 30 y 65 años de edad, con un esquema 1-5- 5 (cada 5 años) ante resultados negativos.
Técnicas de inspección visual: se realiza a las mujeres entre 30 a 50 años residentes en zonas muy dispersas y de difícil acceso a los servicios de salud. Se realiza con una frecuencia de 1-3-3 (cada tres años) ante resultados negativos.
En Mujeres menores de 25 años, se realizará la tamización de oportunidad con citología, a partir del criterio y evaluación de antecedentes y factores de riesgo por el médico o enfermera que justifiquen realizarla, con el esquema 1-3-3 ante resultados negativos. Considerar antecedentes como: Edad de inicio de relaciones sexuales antes de los 15 años, multiparidad (3 o más hijos), múltiples compañeros sexuales.
Ya que Ana tuvo resultados alterados, fue necesario establecer el diagnóstico, para ello el médico realizó un examen médico y ginecológico completo, envió una colposcopia que es un procedimiento que permite visualizar las células, y una biopsia (recolección y análisis de una muestra de tejido), con los cuales se confirmó el diagnóstico.
Una vez se estableció el diagnóstico Ana recibió el tratamiento, en su caso bastó con una cirugía, pero en otros casos puede ser necesario además radioterapia y quimioterapia.
¡Para tener en cuenta! Si se ha confirmado el diagnóstico, es fundamental iniciar el tratamiento y ser adherente, esto significa cumplir con todas las recomendaciones que brinda el personal de salud, no suspender la toma de medicamentos o de terapias, y no automedicarse, pues esto es lo que aumenta la probabilidad de curación. Este cáncer puede arrebatar la vida de muchas personas y con ello dejar familias destruidas.
El manejo que se dé, en todo caso debe ser humanizado, digno y respetando la situación delos afectados, centrando la atención en las necesidades y demandas, que no son iguales para todos, se debe tener empatía, ser solidarios y compasivos, y además debe tener un enfoque diferencial, étnico y cultural, teniendo en cuenta las tradiciones, costumbres de las personas, articulando el manejo a la cultura de la población, sin que esto afecte de forma negativa el tratamiento, por el contrario, con la finalidad de reforzar el empoderamiento y la adherencia.
Así como es importante la realización de las pruebas de detección temprana, también lo es reclamar los resultados y asistir a los demás procedimientos ordenados en el tiempo señalado, esto significa un tiempo valioso en la detección y tratamiento oportunos. En caso contrario puede significar el avance de la enfermedad a estadios avanzados donde la posibilidad de curación se disminuye.
Todos estamos llamados a prevenir este tipo de cáncer, en el caso de Ana le hizo caso a su vecina y pudo detectarse y tratarse la enfermedad, pero toda la comunidad, desde la pareja, hasta los gobiernos deben promover la realización de las pruebas de detección en el tiempo correspondiente. Otras medidas para prevenir el desarrollo de cáncer de cuello uterino son:
Aplicación de la vacuna contra el VPH. La aplicación de la vacuna que es una sola dosis es gratuita en el país a las niñas entre 9 y 17años y los niños de 9 años. La vacunación es una forma muy efectiva y segura de prevención y constituye un derecho de niños y niñas y una responsabilidad para padres su aplicación.
Realización de las pruebas de detección temprana: todas las mujeres deben realizarlas pues esto les garantiza que, de encontrarse una lesión pre cancerígena, no avance a cáncer. Todos estamos llamados a motivar la toma y lectura de estas pruebas, así pues, los hombres deben animar a las mujeres que les rodean a que se hagan los tamizajes, de esta forma se evitará que muchas mujeres padezcan la enfermedad y que puedan morir como consecuencia de ella.
Mantener relaciones sexuales seguras. Esto implica también el inicio de la actividad sexual en una edad donde se tenga la suficiente madurez y responsabilidad, además de tomar decisiones acertadas frente a la sexualidad, como por ejemplo el uso del condón en cada relación sexual, limitar el número de parejas, no tener relaciones sexuales bajo la influencia del alcohol u otras drogas, etc.
Asistir a chequeos de salud de forma regular: en Colombia existen las valoraciones integrales, que son consultas gratuitas que se hacen en determinadas edades con cierta frecuencia, en ellas se examina exhaustivamente a la persona, incluyendo la parte de la salud sexual y reproductiva, de esta manera se orienta a las personas a tener una actitud de responsabilidad frente a los tamizajes y demás medidas para cuidar su salud.
Mantenerse informada sobre los cuidados en la salud femenina: tener conocimientos claros y confiables sobre la salud, ayuda a desarrollar el empoderamiento femenino y permite tener autonomía, mayor cuidado de la salud y poder de decisión sobre el propio cuerpo.
El Cáncer de Cuello Uterino es 100% prevenible, lleva a niños y niñas a vacunarse contra el papiloma y refuerza buenas prácticas en salud sexual y reproductiva.


