Día Europeo de la Enfermedad de Crohn y la Colitis Ulcerosa
El 13 de mayo se celebra el Día Europeo de la Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa y Asmet Salud EPS se une a esta fecha, para informar a la población sobre estas enfermedades inflamatorias y describir sus diferencias.
¿Qué es la enfermedad de Crohn? Es una afección crónica o de larga duración, inflamatoria del tracto gastrointestinal que puede afectar cualquier parte del sistema digestivo, desde la boca hasta el ano. En donde la inflamación puede comprometer todo el grosor de las capas intestinales, razón por la cual pueden aparecer complicaciones, como la estrechez del tubo digestivo por engrosamiento de las paredes y las fistulas, que son comunicaciones anormales entre dos segmentos del intestino o con otros órganos. Se caracteriza además porque la inflamación es discontinua, lo que significa que hay zonas inflamadas intercaladas con zonas sanas.
¿Cuáles son sus síntomas? Algunos síntomas son:
- Diarrea.
- Fiebre.
- Fatiga.
- Dolor y cólicos abdominales (muy frecuente) .
- Presencia de sangre en las heces.
- Aftas.
- Disminución del apetito y pérdida de peso.
- Dolor o secreción cerca o alrededor del ano debido a la inflamación de un conducto en la piel (fístula).
¿Cuáles son los factores de riesgo?
- Edad: aunque puede presentarse a cualquier edad, es más común que la desarrollen personas jóvenes, en la mayoría de los casos se diagnostica antes de los 30 años.
- Raza: aunque la enfermedad puede afectar a cualquier grupo étnico, las personas blancas la desarrollan con mayor frecuencia.
- Antecedentes familiares: hasta 1 de cada 5 tiene un familiar con la misma enfermedad, la probabilidad es más alta si se trata de un padre o un hermano.
- Fumar: consumir productos derivados del tabaco constituye el factor de riesgo modificable implicado en el desarrollo y en el empeoramiento de los síntomas de la enfermedad de Crohn.
¿Qué complicaciones pueden haber? además de las fistulas y la estrechez del tubo digestivo, la enfermedad de Crohn puede tener las siguientes complicaciones:
- Obstrucción intestinal: debido a la inflamación se pueden formar cicatrices y estrechar el tubo digestivo con lo cual impide el paso del contenido del mismo, provocando obstrucciones.
- Úlceras: la inflamación puede provocar llagas en distintas partes del intestino, que se conocen como úlceras.
- Desnutrición: la diarrea, el dolor abdominal o calambres hace que sea difícil la alimentación, al igual que la absorción de nutrientes. También es común padecer anemia debido a los bajos niveles de hierro o vitamina B12 que provoca la enfermedad.
- Coágulos sanguíneos: la enfermedad de Crohn aumenta el riesgo de formación de coágulos en las venas y las arterias.
- Cáncer de colon: padecer la enfermedad de Crohn, que afecta al colon, aumenta el riesgo de padecer cáncer de colon
- Trastornos de la piel: la enfermedad de Crohn aumenta la probabilidad de que se desarrollen abscesos y nódulos en diferentes partes del cuerpo
- Otros problemas de salud: como osteoporosis, artritis, enfermedad del hígado o vesícula, entre otros.
¿Qué es la colitis ulcerosa? Al igual que la enfermedad de Crohn es una enfermedad inflamatoria del intestino, pero a diferencia de esta, afecta únicamente la capa más profunda del intestino grueso, (colon y recto), y afecta el colon de forma continua, es decir se inflama siguiendo todo el trayecto de esta parte del intestino.
¿Cuáles son los síntomas? los signos y síntomas pueden variar de persona a persona dependiendo de la gravedad y el lugar donde se produzca la inflamación, muchos de ellos son similares a los de la enfermedad de Crohn. Algunos de los síntomas de la colitis ulcerosa incluyen:
- Diarrea, a menudo con sangre o pus.
- Sangrado rectal (presencia de una pequeña cantidad de sangre en las heces).
- Dolor y calambres abdominales (poco frecuente).
- Dolor en el recto.
- Ganas frecuentes de defecar y de manera urgente.
- Incapacidad para defecar a pesar de la urgencia.
- Pérdida de peso.
- Deposiciones de escasa cantidad y numerosas.
- Deposiciones nocturnas.
- Fatiga.
- Fiebre.
- En el caso de los niños, retraso en el crecimiento.
¿Cuáles son sus factores de riesgo? La colitis ulcerosa presenta los mismos factores de riesgo para desarrollarla que la enfermedad de Crohn, estos son:
- Edad: se presenta más en personas jóvenes por lo general antes de los 30 años, aunque también puede ocurrir que personas mayores de 60 años la desarrollen.
- Grupo étnico: es más frecuente en la raza blanca, aunque cualquiera puede desarrollarla
- Antecedentes Familiares: hay mayor probabilidad de padecer colitis ulcerosa si un padre, un hermano u otro familiar también la padece.
¿Cuáles son sus complicaciones? algunas de las complicaciones que puede tener la colitis ulcerosa son:
- Sangrado intenso.
- Deshidratación grave.
- Hinchazón rápida del colon (denominada megacolon tóxico).
- Orificio en el colon (perforado).
- Aumento del riesgo de formación de coágulos de sangre en las venas y las arterias.
- Inflamación en la piel, las articulaciones y los ojos.
- Aumento del riesgo de cáncer de colon.
- Disminución de la masa ósea (denominada osteoporosis).
¿Cuáles son las señales de alarma? Son signos de alerta tanto para la enfermedad de Crohn como para la colitis ulcerosa, por los cuales se debe consultar de inmediato al profesional de medicina, los siguientes:
- Dolor abdominal intenso.
- Presencia de sangre o pus en las heces.
- Diarrea constante que no responde a medicamentos.
- Diarrea que interrumpe el sueño.
- Fiebre sin causa aparente durante más de uno o dos días.
- Afectación del estado general con fatiga, pérdida de apetito y de peso.
Estas dos enfermedades tienen periodos de remisión, es decir, donde no hay síntomas, y periodos de crisis o recaída, donde los síntomas son evidentes, por eso es muy importante detectar algún síntoma de alarma.
¿Cómo se hace el diagnóstico? El diagnóstico de la enfermedad de Crohn y de colitis ulcerativa, se basa en un examen físico completo, y pruebas de laboratorio como análisis de sangre y de heces, además de la colonoscopia más biopsia, y otras pruebas de imágenes.
¿Cuál es el tratamiento? El tratamiento para estas dos enfermedades, depende de la gravedad de los síntomas, del tipo de enfermedad (si es Enfermedad de Crohn o colitis ulcerativa), la localización, el grado de inflamación, la edad, la respuesta a medicamentos, y las necesidades del paciente, aunque la enfermedad inflamatoria intestinal no tiene cura, si existen medicamentos para aliviar los síntomas entre ellos están aquellos que alivien el dolor, la inflamación, y la respuesta inmune del organismo. En el caso de la colitis ulcerativa la única manera de curar la enfermedad de forma definitiva, es extirpar el colon y el recto, en cambio la enfermedad de Crohn, aunque se realice cirugía, no tiene cura.
El manejo que se brinde debe caracterizarse por tener un trato digno, y respetuoso, debe ser individualizado, centrándose en las necesidades de la persona, debe ser empático, y solidario, también debe tener en cuenta el enfoque diferencial, étnico y cultural, en donde las tradiciones, costumbres y cultura de las personas sean tenidas en cuenta en el abordaje de la condición por la cual atraviesan los pacientes y sus familias.
¿Cómo se previene la enfermedad inflamatoria intestinal? Se desconocen las causas exactas por las cuales se desarrolla enfermedad de Crohn o la colitis ulcerativa, (se sugiere que pueden ser de origen autoinmune es decir el cuerpo se ataca a sí mismo, aunque también se sugieren otras posibles causas), por tal razón no existe una manera efectiva de prevenirlas, sin embargo, existen ciertas medidas que sirven para no empeorar los síntomas, como por ejemplo los siguientes:
- Tener una dieta saludable: aunque no se ha asociado que una dieta en específico pueda contribuir a la enfermedad, síntomas de la diarrea y gases, si pueden empeorar, por lo que se recomienda evitar los lácteos, comidas grasosas, granos como el frijol, vegetales como el repollo o el brócoli, alimentos picantes, bebidas oscuras, como te, café, o gaseosas oscuras, y, por el contrario, consumir abundante agua, frutas y verduras.
- Eliminar el alcohol y el cigarrillo: los que consumen alcohol y los fumadores tienen más probabilidades de tener recaídas, y de tener complicaciones.
- Hacer ejercicio: hacer actividad física permite mantener una buena salud general incluyendo una adecuada salud intestinal.
- Ser adherente con el tratamiento: es fundamental cumplir con todas las indicaciones que brinde el personal de salud, tomar los medicamentos en los horarios, dosis y por el tiempo prescritos, asistir a consultas de seguimiento, toma de exámenes y demás recomendaciones, para evitar recaídas, y prevenir complicaciones.


