Aprende a identificar la esquizofrenia
Algunos de los síntomas más comunes son:
- Alucinaciones: oír, ver o percibir algo que no existe.
- Delirios: creencias o sospechas erróneas, de las que el paciente está firmemente convencido incluso cuando hay pruebas de lo contrario.
- Conducta extravagante: puede manifestarse como murmuraciones y risas para sí mismo, aspecto estrafalario, abandono del aseo personal o aspecto desaliñado.
- Discurso desorganizado: incoherente o no pertinente.
- Alteraciones de las emociones: notable apatía o desconexión entre la emoción manifestadas en la expresión facial o el lenguaje corporal.
DIAGNÓSTICO
El diagnóstico de la esquizofrenia implica descartar otros trastornos de salud mental, para determinar un diagnóstico de esquizofrenia, se debe tener en cuenta:
- Exploración física. Se puede realizar para descartar otros problemas que podrían estar causando los síntomas y para detectar cualquier complicación relacionada.
- Análisis y pruebas de detección. Pueden incluirse pruebas que permitan descartar afecciones con síntomas similares, para detectar el consumo de alcohol y drogas. El médico también puede indicar estudios por imágenes, como una resonancia magnética o una tomografía computada.
- Evaluación psiquiátrica. el médico evalúa el estado mental por medio de la observación de la apariencia, el comportamiento, y la indagación sobre pensamientos, estados de ánimo, delirios, alucinaciones, consumo de sustancias y posibilidad de violencia o suicidio, se deben considerar además los antecedentes personales y familiares.
- Criterios de diagnóstico para la esquizofrenia. El médico puede aplicar los criterios establecidos en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), publicado por la American Psychiatric Association (Asociación Estadounidense de Psiquiatría).
TRATAMIENTO:
La esquizofrenia requiere tratamiento de por vida, incluso si los síntomas desaparecen. El tratamiento con medicamentos y terapia psicosocial puede ayudar a controlar la enfermedad, este debe ser ordenado y vigilado por el profesional de Psiquiatría. En algunos casos, puede ser necesaria una internación.


